INFORMACIÓN ESTRATÉGICA INFORMACIÓN ESTRATÉGICA

Datos personales

viernes, 26 de septiembre de 2008

REFORMA PETROLERA GILLY ADOLFO

Adolfo Gilly*
LA ENTREGA DEL PETRÓLEO: QUIÉNES, POR QUÉ, PARA QUÉ
La reforma energética propuesta por el Poder Ejecutivo ha sido demolida en cada uno de sus puntos y motivos a lo largo de los debates públicos de estas semanas, junto con los argumentos de sus partidarios puestos a defender una falacia. Ha quedado como lo que es: una tentativa de despojo y privatización de la riqueza petrolera mexicana. No tiene caso venir a repetir lo ya dicho. Me basta hacer mías, entre tantas otras, las razones y las pruebas aducidas días atrás por Javier Jiménez Espriú en impecable escrito.
En cuanto a la situación de hecho, es la siguiente. Después de 36 años, las grandes empresas del petróleo regresan a Irak. Después de 70 años de la expropiación de 1938, en medio de la actual fiebre especulativa mundial en el mercado petrolero, esas empresas se disponen a regresar a México pasando por encima de la Constitución y de las leyes de esta nación.
Pero aquí no hubo, como en Irak, guerra o invasión extranjera. Lo que tuvo lugar es un cambio de mando del Estado. La vieja y exhausta clase dirigente, cuyo modo político de ejercicio y de negociación del mando se encarnaba en el PRI y en sus tratos con el antiguo PAN, ha sido sustituida en el ejercicio del poder por el mando del capital financiero mexicano bajo el amparo de las finanzas internacionales.
Este nuevo mando es la encarnación en México del orden social neoliberal mundial –orden social, no modelo económico, pues es un nuevo orden social del capital lo que se expande en el mundo de inicios del siglo XXI.
Ese mando todavía no ha encontrado su forma política ideal, su modo de trato y negociación con la nación mexicana y con su pueblo. Está tanteando cómo modelar esa relación, cómo consolidarse y superar la actual fragmentación de los poderes entre los gobernadores, donde cada uno actúa como dueño y señor de su territorio frente al gobierno central y a sus propios gobernados. Hasta don Porfirio se escandalizaría si viera este espectáculo...
El mando del capital financiero necesita encontrar, unificar y legitimar sus formas políticas y está resuelto a lograrlo. Por eso el desmantelamiento de los pilares de la Constitución, malamente disfrazado de leyes reglamentarias. Otros gobiernos antes fueron desmantelando a Pemex durante décadas para dejarla a punto de privatización, como aquí mismo lo han documentado técnicos y especialistas. Pero para consolidarse, y no sólo para hacer negocios, este nuevo mando necesita ahora desmantelar además el patrimonio nacional entero, pues la forma de existencia de ese capital al cual representa consiste en penetrar capilarmente en todos los poros de las relaciones económicas, sociales, políticas, culturales e imaginarias de la nación, y en las de ésta con el territorio y la naturaleza.
Esta mutación financiera del poder mexicano tiene su actual representante en el gobierno de Felipe Calderón y Agustín Carstens, avalado en 2006 sólo por un tercio de los votantes en un proceso electoral por demás tenebroso.
No estamos, pues, ante un mando estabilizado con un partido histórico en el gobierno. Tampoco se trata de una vulgar mafia movida sólo por afanes de corrupción, como suele argumentarse en su contra. Estamos, por el contrario, ante un verdadero y real grupo dirigente de advenedizos que a sus espaldas tienen el poder de las finanzas y el monopolio televisivo. Lo encabeza la dupla Calderón-Carstens. No se les detendrá con calificativos ni con insultos que apenas sirven como desahogo.
Este grupo dirigente está llevando al país a una aventura que atenta contra los fundamentos históricos, culturales, económicos y jurídicos de esta comunidad nacional verdadera e ilusoria que se llama México, para consolidar en cambio el orden social y político de la nueva riqueza financiera en ostentosa e incontenible expansión desde la década de 1990. De esto y nada menos es de lo que se trata.
Pero una nación no es un montón de gente viviendo sobre un territorio. Es una comunidad humana, tanto real como imaginaria, con un pasado y una cultura comunes, con intereses compartidos y conflictos de intereses, en la cual leyes escritas y no escritas regulan las relaciones y las vidas. Lo primero se llama historia; lo segundo, economía; lo tercero, política y estatuto jurídico.
En tales premisas se sustentó la expropiación de 1938 con sus amarres constitucionales y legales. El petróleo no es en México una simple propiedad. Es un patrimonio de la nación y de su pueblo. No es mineral inerte, es herencia común y es trabajo objetivado y acumulado por generaciones. Todo eso es ignorado por la propuesta privatizadora de Felipe Calderón y Agustín Carstens.
El discurso de los expropiadores de 1938, los generales Lázaro Cárdenas y Francisco J. Múgica, fue un discurso de soberanía, un discurso de legalidad y un discurso de trabajo. Se lo puede encontrar tal cual en los Apuntes del presidente Cárdenas editados por esta universidad.
Discurso de soberanía porque, para recuperar el petróleo, ambos generales consideraron y sopesaron la coyuntura internacional y concluyeron, con razón y con pericia, que las grandes potencias estaban por entrar en una guerra mundial y no podrían defender hasta el fin a sus compañías en México. Tendrían que negociar y así lo hicieron, Estados Unidos el primero pues era quien, en caso de guerra, mayor valor estratégico concedía a ese mineral contiguo. El discurso de soberanía era así, además, un discurso geoestratégico. Ambos están ausentes en la propuesta del Poder Ejecutivo.
Discurso de legalidad porque el presidente Cárdenas sustentó la medida expropiatoria por un lado en la rebeldía de las compañías petroleras ante un laudo de la Suprema Corte, con lo cual desafiaban la ley de la nación; por el otro, en el dominio eminente de ésta, heredado de la Corona española, sobre el suelo, el subsuelo, los mares y los cielos de su territorio. Contra esa legalidad va la iniciativa del actual gobierno.
Discurso de trabajo porque la recuperación del petróleo se apoyó en una movilización nacional, antecedida y preparada por un reparto agrario sin precedentes y articulada en torno a la organización y la movilización de los trabajadores de la industria petrolera y de su sindicato. Trabajadores de la industria y sindicato siguen existiendo. Pero están hoy ausentes de estos debates y al sindicato lo controla una burocracia corrompida, cliente y cómplice de cada gobierno en turno.
La ausencia de todo discurso del trabajo, el silencio y la exclusión de los trabajadores y sus organizaciones, es el indicio ominoso de que esta proyectada entrega forma parte del asalto general del capital financiero contra el trabajo, rasgo definitorio del nuevo orden social global. Este es, empero, un tema mucho más vasto a ser abordado en otras sedes.
Con creces se ha demostrado en estas semanas que la premura tecnológica y la premura económica son añagazas, así como se ha probado que es simple chantaje la amenaza de que, si no se privatiza Pemex, no habrá recursos para educación, salud y el supuesto “combate a la pobreza”. Una reforma fiscal que hiciera pagar a las grandes fortunas los impuestos normales en los países democráticos daría los recursos y liberaría a Pemex de la exacción actual por parte del Estado.
La iniciativa privatizadora Calderón-Carstens tiene otro sesgo amenazante. El patrimonio petrolero es parte de cualquier política de soberanía y seguridad nacional frente a potencias externas y sus gobiernos. Esta iniciativa dejaría a México desprotegido y subordinado a la política militar de Estados Unidos y a su plataforma continental de seguridad. Las fuerzas armadas mexicanas quedarían en condición de vasallaje ante el Pentágono, objetivo también de la Iniciativa Mérida.
Al hacer depender a esas fuerzas de la tecnología y el armamento de la potencia vecina; al utilizarlas repetidamente contra el pueblo mexicano y sus movimientos, como sucede con creciente gravedad en Chiapas y en la frontera sur; al embarcarlas en la guerra contra el narco, tarea policial por excelencia; al promover que el “turismo” extranjero se vaya apropiando de costas y penínsulas de México, en especial de Baja California, el presente gobierno prepara porvenires funestos para este país.
Este es el marco general de su reforma energética. Mañana nos propondrán arrendar Baja California para instalar bases militares de Estados Unidos porque el petróleo ya se enajenó y no hay dinero para salud y educación...
La defensa de la nación y de su soberanía requiere además el cese de la violencia interna. Por un lado, es urgente reconocer los derechos indígenas y así cortar de raíz la guerra interior latente y presente en Chiapas. Por el otro, urge ubicar y definir con precisión los sustentos de la guerra del narco en tanto operación de desestabilización militar del territorio. ¿Quién la apadrina y alimenta, a cuál diseño está sirviendo? No me cuadran los capos y sus fortunas como explicación única y suficiente.
Como tema de esta mesa se nos pregunta acerca de las consecuencias políticas, jurídicas y sociales de la iniciativa oficial de reforma petrolera. Después de lo antes dicho, respondo: en la presente crisis financiera mundial, en vísperas de un posible cambio de dirección política en Estados Unidos, en tiempos de guerras declaradas y no declaradas, cuando el patrimonio petrolero es como nunca un producto estratégico, entregarlo al capital privado es lanzar a la nación mexicana a una aventura política, geopolítica, jurídica y social.
Tales consecuencias nos llevarían a un desastre nacional. Habrá que impedirlo por todos los medios necesarios.
Ciudad Universitaria, México, 27 junio 2008
* Texto presentado en el Debate Universitario sobre la Reforma Energética, Centro Cultural Universitario, Tlatelolco, Mesa 21, “Consecuencias políticas, jurídicas y sociales de la reforma petrolera”, 27 junio 2008.

ESTRATEGIAS CHINAS DE GUERRA

L a s
..3 6 .
..e s t r a t e g i a s
c h i n a s

- A n ó n i m o -

quien gana un combate es fuerte,
quien gana antes de combatir, poderoso.
La verdadera maestría es vencer sin combatir

"Rendir al enemigo sin luchar es la cima de la perfección ". Sun Tzu.
El principio más elevado de todos es la flexibilidad.


.... Ante todo, sea usted bienvenido.
.....Esta documento trata de un compendio de la sabiduría de la antigua china. A lo largo del tiempo fueron escritas por diferentes personas: expertos en táctica militar, comerciantes, filósofos, escritores y gente normal y corriente.
.....Se elaboraron, enriquecieron y fueron perfeccionadas a lo largo de 5.000 años de guerras, golpes de estado, intrigas cortesanas, competencia económica, etc.
.....Cualquier persona puede emplearlas para comprender la historia, política, negocios, relaciones humanas y relaciones profesionales.
.....Ofrecen consejos prácticos para cualquier situación: cortejar a una persona, técnicas de ventas, tecnología, tácticas, etc.
.....Cuando usted domine estas 36 estrategias, estará preparado para encontrar soluciones a cualquier tipo de problema y será capaz de adaptarse a toda clase de circunstancias.
.....Todo lo que aquí se expone es un resumen de la filosofía y del pensamiento de China, Japón y de gran parte de Extremo Oriente. Si quiere profundizar en el tema, se recomienda la lectura de Tao te King de Lao Tse, El Libro de los Cinco Anillos -Manuscrito del Fuego- de Miyamoto Musashi, el I Ching, y sobre todo El Arte de la Guerra , de Sun Tzu y El Arte de la Guerra II de Sun Bin que complementa al anterior.
.....Como novedad, Retorno al los orígenes, de Huanchu Daoren y el Código Bushido de los samurais japoneses.
.....En esta línea de pensamiento también discurren Los Cuatro Libros Clásicos, de Confucio y, aunque sean europeos, es siempre interesante repasar El Príncipe, de Maquiavelo y El Arte de la Prudencia de Baltasar Gracián, recientemente incorporado a esta colección de libros.
.....También conviene leer El Arte del Liderazgo, con gran cantidad de consejos para ser un buen líder. Y como última incorporación, las 20 Reglas para el juego del Poder, en una línea muy parecida a la de esta página, que además la amplía y complementa.









L a s
..3 6 .
..e s t r a t e g i a s
c h i n a s

quien gana un combate es fuerte,
quien gana antes de combatir, poderoso.
La verdadera maestría es vencer sin combatir

"Rendir al enemigo sin luchar es la cima de la perfección ". Sun Tzu.
El principio más elevado de todos es la flexibilidad.

Dominio de la superioridad

Estas estrategias son las más directas y fáciles de descubrir. Para alcanzar el éxito se necesita estar al comienzo en una posición de mayor fuerza, pero aún así se puede fracasar. Se poseen recursos para asediar a otros, tiempo y medios para relajarse mientras se esperan los movimientos del enemigo y capacidad de disimulo para enmascarar la verdadera dirección del ataque.

Estrategia 1
Algo que es familiar no provoca la atención.
Retorno al los orígenes (Daoren) (Proverbio chino)
Cruzar el mar confundiendo al cielo.
Cuanto más obvia parece una situación, más secretos profundos puede esconder. La gente tiende a ignorar lo que les es familiar y espera que los secretos estén escondidos. Se tiende a descuidar las actividades abiertas que esconden estrategias subyacentes.
Hitler utilizó esta estrategia en la invasión de Francia durante la Segunda Guerra mundial. Dejó entrar la información de una invasión inminente ¡Veintinueve veces!, hasta que los servicios de inteligencia británico y francés dejaron de tomar en serio la información. Francia quedó desprotegida ante la guerra relámpago que sobrevino.
Estrategia 2
El que conoce el arte de la aproximación directa y de la indirecta resultará victorioso.
El Arte de la Guerra de Sun Tzu
Sitiar el reino de Wei para salvar el reino de Zhao.
Atacar directamente a un enemigo poderoso y unido es una invitación al desastre. Hay que emplear una confrontación indirecta: concentrar fuerzas para golpear en el punto más débil del enemigo, aprovechar sus fallos, resolver un problema mediante la concentración en un aspecto que parece al margen pero que en calidad es la clave o desviar el problema sobre otra circunstancia.
Mao Tse Tung empleó esta táctica en la Guerra civil china. Cuando Chiang Kai Shek avanzaba hacia la zona comunista, Mao enviaba tropas a donde menos se esperaba: justo medio del territorio controlado por el Kuomitang.
Estrategia 3
Si quieres hacer algo, haz que tu contrincante lo haga por ti.
El Arte de la Guerra II de Sun Bin.
Matar con un cuchillo prestado
Significa utilizar los recursos ajenos en provecho propio. En vísperas de la invasión de la Unión Soviética, los servicios de inteligencia alemanes proporcionaron a los soviéticos pruebas inventadas de que el mariscal ruso Mijail Tujachevski conspiraba contra Stalin.
Como consecuencia, los mismos soviéticos ejecutaron a Tujachevski y a otros siete mariscales que Alemania consideraba obstáculos esenciales para la inmediata invasión.
Estrategia 4
Algo que es familiar, la mujer supera al hombre en tranquilidad.
Tao te King de Lao Tse
Relajarse mientras el enemigo se agota a sí mismo.
Lo que parece blando y flexible puede ser fuerte y firme, mientras lo que parece invencible puede ser débil. El sauce se pliega al viento y se mantiene en pie, el robusto roble se quiebra y cae. El agua se adapta a cualquier terreno, pero desgasta la roca más dura.
Según escribió Sun Tzu en el Arte de la Guerra: "El ejército que llega antes al campo de batalla y espera al enemigo está descansado y gana la iniciativa, mientras que el ejército que llega tarde y se lanza a la batalla está cansado y se ve forzado a adoptar una posición pasiva. Si ves que los enemigos muestran ardor, espera a que éste se aplaque y se vean abrumados bajo el peso y el fastidio de la fatiga."
Estrategia 5
El enemigo con problemas internos está maduro para ser conquistado.
El Príncipe de N. Maquiavelo
Saquear una casa en llamas.
Los adversarios que ya tienen problemas son más fáciles de vencer que los que no tienen tales distracciones. Hay que aprovechar totalmente las desgracias del enemigo e incluso aumentarlas para restarles fuerza.
Recordemos la cesión de la provincia del Sahara español a Marruecos en 1.975 y la Marcha Verde, así como la situación de España en esas fechas.
Estrategia 6
El general que sabe cuando atacar hace que su enemigo no sepa cuando defenderse.
El Libro de los Cinco Anillos -Manuscrito del Fuego- de Miyamoto Musashi.

Fingir ir hacia el Este mientras se ataca por el Oeste.
Se crea una falsa impresión para hacer pensar al enemigo que el ataque viene de un lado, cuando en realidad está llegando por otro. El adversario no debe descubrir las intenciones de los falsos movimientos: si no se hace con inteligencia, puede volverse contra uno.
En 1.983, se dejó filtrar a la prensa que se estaban enviando aviones de carga y barcos de EEUU. a Oriente Medio para ayudar a las tropas de mantenimiento de la paz en el Líbano. En realidad, la flota se dirigió a Granada, dónde la isla se ocupó con gran rapidez por lo inesperado de la acción.

Confrontación
Los dos adversarios tienen una potencia similar. Inclinar la situación a nuestro favor requiere mas tretas y mayor complejidad. Estas estrategias se basan en el sigilo y la astucia (hacer que el enemigo nos subestime), ataques por sorpresa por retaguardia, infiltración y aprovechamiento de los puntos débiles del contrario.
Estrategia 7
Todo el universo ha sido creado de la nada.
Tao te King de Lao Tse
Crear algo a partir de nada.
Si se es capaz de crear algo a partir de nada, las circunstancias más insignificantes pueden conducir al éxito. La mentira repetida mil veces puede llegar a aceptarse como verdad. Convertir algo pequeño en enorme, creado a partir de actitudes preexistentes para avivar los miedos, aumentar los prejuicios o desviar la percepción de los hechos. Una variante es hacer pensar a los demás que uno no tiene nada cuando en edad se tiene algo.
Una ciudad estaba sitiada y sus defensores se quedaron sin flechas. Se ordenó a la gente fabricar figuras de paja de tamaño natural vestidos de negro que los soldados descolgaron con cuerdas por las murallas al caer la noche. Las tropas sitiadoras perdieron infinidad de flechas en disparar sobre lo que creían que eran enemigos que escapaban. Las flechas se clavaron en los hombres de paja y los sitiados las volvieron a subir a la muralla. En ese momento se descubrió el ardid y cesaron los disparos, pero ya era tarde.
Se había pasado de no tener munición a tenerla de sobra. Esa misma noche se descolgaron 500 soldados de elite. Los sitiadores pensaron que otra vez eran figuras de paja y no prestaron atención. Los quinientos hombres entraron a saco en el campamento enemigo que huyó en desbandada.
Estrategia 8
El ataque tiene éxito cuando el enemigo descuida la defensa.
El Arte de la Guerra de Sun Tzu
Aparentar tomar un camino cuando se entra a hurtadillas por otro.
Opone maniobras abiertas, predecible y públicas, a otras encubiertas, sorpresivas y secretas. Significa atraer la atención sobre un itinerario y desarrollar rutas alternativas.
Los alemanes nunca imaginaron que los aliados cruzarían el Canal de la Mancha por Normandía y concentraron su defensa en Calais. Los aliados hicieron todo lo posible por reforzar esa creencia logrando la sorpresa.
Estrategia 9
Siéntate en lo alto de la montaña y observa cómo luchan los tigres entre sí.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Observar los fuegos que arden al otro lado del río.
Consiste en dejar que los enemigos se destruyan entre ellos. Hay que aprovechar las contradicciones del adversario.
Estando próximo el final de la guerra civil española, hubo combates en Madrid dentro del bando republicano entre los partidarios de negociar la rendición y los de seguir hasta el final. Las tropas nacionales pararon la ofensiva y esperaron el resultado. Esto precipitó aún más el final de la guerra.
Estrategia 10
La poca prudencia de los hombres ve la bondad inmediata de una cosa, sin reparar en el veneno que esconde.
El Príncipe de N. Maquiavelo
Ocultar la daga tras una sonrisa.
Significa ganar la confianza del contrincante y actuar solamente cuando ha bajado la guardia.
Sólo un mes antes del bombardeo japonés a Pearl Harbour, los nipones enviaron a Estados Unidos a un diplomático casado con una americana para discutir los intereses de los dos países en el Océano Pacífico.
Estrategia 11
Dejar una prenda para salvar la carreta.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Sacrificar el ciruelo por el melocotonero.
A veces hay que hacer sacrificios parciales en aras de la victoria total, hacer concesiones para conseguir el objetivo principal. Exige un cuidadoso cálculo de beneficios parciales y globales, así como ganancias a largo y a corto plazo.
Es el sacrificio de la fuerza de protección para lograr salvar los gruesos en una retirada.
Estrategia 12
Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.
Refranero español.
Aprovechar la oportunidad para robar una cabra.
Hay que aprovechar las oportunidades que surgen. Cualquier error del enemigo debe ser una ventaja propia. "Cuando el enemigo avanza, retrocedemos; cuando se detiene, lo hostigamos, cuando ésta exhausto, atacamos; cuando se retira, le perseguimos". Mao Tse Tung

Ataque
En estas estrategias, se explica como minimizar el desgaste que se sufre en el ataque, ya que es la fase mas expuesta del combate y que mayor número de bajas produce
Estrategia 13
Perturba al enemigo para que revele su despliegue.
El Arte de la Guerra de Sun Tzu
Golpear la hierba para asustar la serpiente.
Atacando un blanco secundario, se puede asustar al enemigo para que haga públicos secretos importantes.
Se puede hacer creer al enemigo que se le está cercando y así se entregará más fácilmente. Hay que provocar al enemigo y estudiar su respuesta antes de lanzar una verdadera ofensiva.
Israel lanzó una oleada de aviones teledirigidos sobre el valle de la Bekaa para descubrir las frecuencias de los radares antiaéreos sirios. La siguiente oleada fue con bombarderos antiradar y fue todo un éxito.
Estrategia 14
Crear en el estado conquistado un gobierno oligárquico que te lo conserve amigo.
El Príncipe de N. Maquiavelo
Levantar un cadáver de entre los muertos.
Significa no utilizar lo que todo el mundo utiliza, sino servirse de lo que nadie se sirve. Hacer revivir algo que ha caido en deshuso por descuido o dejadez. Encontrar utilidades a cosas que habían sido hasta entonces ignoradas o consideradas inútiles.
En el mundo de los discos, o en las editoriales, periodicamente aparecen recopilaciones de viejos éxitos que se vuelven a vender como gran novedad.
Estrategia 15
Es más importante disponer de un terreno favorable que tener buenas oportunidades.
Los Cuatro Libros Clásicos (Confucio) Libro de Men Tse.
Atraer al tigre fuera de las montañas.
Es mejor hacer salir al enemigo para luchar que adentrarse en territorio peligroso y desconocido para combatirle. Hay que sacarle de su entorno para hacerlo más vulnerable al ataque. Un paso más de esta estrategia es hacer entrar al tigre en las montañas propias. Esta estrategia fue empleada con éxito por la guerrilla afgana contra el invasor soviético.
Estrategia 16
Al enemigo que huye, puente de plata.
Refranero español.
Deshacerse del enemigo permitiéndole escapar
Se utiliza para evitar derramamientos de sangre. Funciona mejor que intentar arrinconarle y provocar una lucha desesperada. No se debe presionar demasiado al enemigo. Cualquier asedio debe dejar una escapatoria para que el enemigo no se sienta decidido a luchar hasta la muerte. Una vez que empieze su fuga, se debilitará y será fácil destruirlo.
" Si los enemigos, desesperados, vienen para vencer o morir evita encontrarse con ellos. A un enemigo cercado debes dejarle una vía de salida. Si carecen de todo debes prever su desesperación. No te encarnices con un enemigo acorralado". Sun Tzu (El Arte de la Guerra).
Estrategia 17
Dar un paso después de ceder un centímetro.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Fabricar un ladrillo para obtener jade.
Engatusar al adversario con algo de poco valor para obtener un beneficio mayor. El ejemplo más claro es el Caballo de Troya.
Una variante en el mundo de las negociaciones es empezar con una pequeña petición para obtener una predisposición favorable a peticiones más amplias.
Estrategia 18
Cuando el árbol cae, los monos se dispersan.
Los Cuatro Libros Clásicos (Confucio) Libro de Men Tse.
Capturar al cabecilla para prender a los bandidos.
Una fuerza se deshace cuando se pierde lo que la mantiene unida.
En la batalla de Otumba (México), Hernán Cortés al mando de quinientos hombres, estaba sitiado por diez mil. En una carga con trece jinetes, rompió el cerco y logró matar al caudillo enemigo sembrando el pánico entre los indios. Esa acción decidió la batalla a su favor, destruyendo a gran parte de la fuerza enemiga y poniéndola en fuga.

Confusión
En esta situación, las circunstancias y el ambiente es caótico y confuso. Hay que compaginar una serie de intereses y relaciones.
Ciertas alianzas con intereses a corto plazo pueden hacer transigir con un enemigo y romper pactos con aliados. Se emplean tácticas de aperturas de negociación y ofertas de paz, mezcladas con amenazas, manipulación de terceros y conspiraciones para dividir alianzas.
Estrategia 19
Para librarse de las semillas, arrancar de raíz.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Robar la leña debajo de la caldera.
Este método tiene como objetivo mermar los recurso del enemigo y minar su moral. Tiene doble sentido: privar al enemigo de su sostén físico y también del psicológico. Napoleón dijo: "Las tres cuartas partes de la fuerza de un ejército reside en su moral".
En la II Guerra del Golfo, los aliados estuvieron bombardeando durante un mes las posiciones defensivas iraquíes. Como resultado, destruyeron un 5% de las Unidades que se encontraban fortificadas y un 80-90% del apoyo logístico. Los efectos morales se vieron durante la ofensiva por las rendiciones en masa.
Estrategia 20
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Refranero español.
Pescar en aguas turbias.
Los tiempos de crisis proporcionan oportunidades excepcionales. No hay que confundirlo con "saquear una casa en llamas", que significa aprovecharse de las adversidades concretas del enemigo, mientras que "pescar en aguas turbias", consiste en aprovecharse de una situación general de confusión y de caos.
El ideograma chino "crisis" está compuesto de dos caracteres: "peligro" y oportunidad".
Estrategia 21
Confundir al enemigo mediante una falsa apariencia.
Ho Chi Min.
Desprenderse del caparazón de la cigarra.
Si alguna vez engañó a alguien poniendo almohadas bajo las sábanas para hacer creer que estaba en la cama, cuando en realidad estaba en otro sitio, ese es el significado de esta estrategia.
Estrategia 22
Una sola persona desesperada que huye, puede asustar a mil hombres.
Wu Qi
Cerrar la puerta para atrapar al ladrón.
En esencia consiste en cercar al enemigo y cerrar todas las vías de escape. Pero exige algunos requisitos previos: se debe tener al menos una concentración superior de fuerzas en el lugar, o una superioridad absoluta; tiene que haber alguna especie de trampa, ya sea física o psicológica; hay que traer al enemigo con algún engaño y hay que cerrar la trampa en el momento adecuado para que realmente el adversario pueda ser atrapado dentro.
Si éste percibe alguna posibilidad de escape, seguirá luchando desesperadamente, pero si sabe que su lucha no tiene sentido, acabará entregándose.
Estrategia 23
Personas con diferentes sueños pueden compartir la misma cama.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Aliarse con un Estado lejano para atacar al Estado vecino.
Si uno se alía con enemigos (o simplemente neutrales) distantes, mientras se ataca a los cercanos, se pueden minimizar las dificultades logísticas y consolidar además cada victoria.
Israel confía en el respaldo del distante poderío yankee y en la coexistencia con países a cierta distancia como Arabia Saudita y Kuwait, mientras tiene un ejercito desplegado en el Sur del Líbano y mantiene con firmeza los territorios palestinos.
Estamos hablando de alianzas, no de paz perpetua. Existen intereses permanentes, pero no amigos eternos.
Estrategia 24
Dime con quien andas y te diré quién eres.
Refranero español.
Conseguir un camino seguro para conquistar el reino de Guo.
Se emplea para cuando, si tenemos dos adversarios, uno está amenazado por el otro. Si se interviene en ayuda del primero, se amplía la influencia sobre ambos al mismo tiempo.
La clave de la estrategia es la capacidad de pedir prestado un camino de paso. En la guerra de Vietnam, los EEUU. se apoyaron en territorios prestados (bases en Tailandia y Filipinas, estados que no veían con buenos ojos a un Vietnam del Norte comunista) para llevar personal, armamento, equipo y municiones. De esta manera, también aumentaron su influencia en estos países.

Ganar terreno
El objetivo es conseguir de la forma que sea lo que otros controlan. Para alcanzarlo, se usan tácticas de reemplazo, de diversión, falsificación y trampa.
Estrategia 25
Roba al cielo y pon allá arriba un sol falso.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Reemplazar las vigas y los pilares con madera podrida.
Consiste en robar, sabotear, destruir o eliminar de alguna manera las bases que sostienen al enemigo y sustituirlas por las propias.
Durante los años previos a la invasión soviética de Afganistán, se enviaron mas de 6.000 consejeros que gradualmente fueron tomando el control del aparato del Estado. Cuando finalmente se produjo el ataque, casi todos los centros de decisión estaban controlados por los soviéticos.
Estrategia 26
Señalar a la morera y maldecir al algarrobo.
Mata al pollo para asustar al mono.
En esta estrategia se trata de usar tácticas para producir miedo, amenazar, asustar o plegar a otros a la sumisión.
El rey de Aragón Ramiro I el Monje fue llamado a reinar desde el monasterio. Por proceder del clero, los mas destacados nobles pensaron que carecería de autoridad y se le podría manejar a su antojo. Vista la situación y al poco tiempo de iniciar su reinado, en el mismo día fue llamando uno a uno a los señores feudales más notables. Según entraban a la sala del trono, eran decapitados. El resto de la nobleza entendió el mensaje y se plegó a la autoridad del monarca.
Estrategia 27
Un hombre verdaderamente sabio, suele parecer poco ingenioso.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Hacerse el tonto sin dejar de ser listo.
Las personas más inteligentes no dejan ver siempre lo inteligentes que son. Las que son menos listas y piensan que son muy listas, actúan de forma temeraria. Hay que esperar, hacerse el tonto y aprovechar la oportunidad.
Una mujer llegó a dirigir una empresa a los 24 años en Silicon Valley. En su autobiografía confiesa que ser mujer le ayudó a triunfar, pues los colegas masculinos no la consideraban una competidora, la subestimaban por ser mujer (creencia que ella también alimentó) y al poco tiempo llegó a la presidencia.
Estrategia 28
No teniendo nada que perder, tiene todo para ganar.
Retirar al escalera después de haber subido.
Atraer al enemigo a una trampa y después cortarle la vía de escape: al codicioso, con promesa de ganancia; al inflexible, con argucias; al arrogante, con apariencia de debilidad. También quiere decir sumergir a los propios aliados en una situación de crisis que les obligue a inventar nuevas soluciones al problema.
Hernán Cortés quemó sus naves al llegar al actual Veracruz (México), para impedir que sus hombres pudiesen regresar a España. No les quedó otra alternativa que realizar la empresa de la conquista.
Estrategia 29
No es oro todo lo que reluce.
Refranero español.
Adornar los árboles con flores falsas.
Se trata de presentar una apariencia poderosa, incluso si las fuerzas reales son mínimas. Otra variante es que el fuerte se presente como más fuerte para disuadir a los rivales, o más débil para confundirlos. En general, hay que hacer ver que se tienen mas fuerzas que las que se poseen.
"Un astuto zorro atrapado por un tigre hambriento le engañaba de esta manera: no te atreverás a comerme, ya que soy superior al resto de los animales, y si me comes, enojarás a los dioses. Si no me crees, sígueme y verás lo que pasa. El tigre siguió al zorro por el bosque y todos los animales huían cuando les veían pasar. El tigre, asombrado y sin caer en la cuenta que era él quién causaba el miedo, dejo que el zorro se fuera."
Estrategia 30
Guárdeme Dios de los amigos, que de los enemigos ya me cuido yo.
Refranero español.
Hacer que el anfitrión y el invitado intercambien sus sitios.
El invitado puede cambiar de posición con el anfitrión de muchas maneras: aumentando sus fuerzas hasta que se halla suficientemente fuerte para vencer al anfitrión, infiltrándose como amigo y tomando poco a poco el control o penetrando en el territorio después de haber hecho salir al anfitrión.
En la naturaleza existe el ejemplo del cuco, que pone un huevo en el nido de otro pájaro y cuando éste sale, tira del nido a las crías de los otros huevos. Los padres de éstos últimos siguen alimentándolo al creer que es su hijo.

Situaciones desesperadas
Estas estrategias están pensadas para situaciones de gran debilidad. Pueden ser los últimos recursos en caso de emergencia. Invitan a dar golpes bajos, defenderse con fanfarronerías y faroles e incluso la autodestructividad.
Si falla todo lo anterior, siempre se puede intentar la última: retirarse.
Estrategia 31
Tiran más dos tetas que dos carretas.
Refranero español.
Utilizar una mujer para tender una trampa a un hombre.
En un sentido más amplio, significa ofrecer al adversario cualquier clase de tentación irresistible.
Cuando los sandinistas estaban luchando contra la dictadura de Somoza, utilizaron una mujer para atraer a uno de sus más importantes generales a una trampa mortal.
Los servicios secretos israelíes utilizaron a una mujer para atraer a un piloto de las fuerzas aéreas sirias que desertó con un avión de combate soviético.
En la Biblia, aparece el caso de Judhit que asesinó al caudillo enemigo - Holofernes - tras una loca noche de amor. Tras la muerte de éste contraatacaron los judíos ganando la batalla.
Estrategia 32
La mentira más eficaz es la verdad.
Stalin.
Abrir de par en par las puertas de la ciudad vacía.
Hay que utilizar esta estrategia cuando se está en situación muy vulnerable. Se basa en la propensión de la gente a desconfiar de lo que se reconoce abiertamente. Si no se tiene ningún medio de defensa y se revela abiertamente al enemigo, es probable que sospeche lo contrario. Se afirma no ser mas de lo que se es con la esperanza que los demás imaginen que somos mucho más.
Un general chino iba de camino a sitiar una ciudad prácticamente desguarnecida. La autoridad al mando de la defensa de la ciudad dejó todas las puertas abiertas de las murallas, puso a soldados de paisano a barrer las calles y él mismo se puso a tañer el laúd en lo alto de la muralla. Cuando llegó el enemigo y vio semejante calma, pensó que esa escena sólo podía significar una terrible trampa y ordenó una retirada inmediata.
Estrategia 33
No existen situaciones en las que los espías no puedan ser empleados.
El Arte de la Guerra de Sun Tzu
Dejar que el espía siembre la discordia en su propio campo.
Se aconseja manipular a los agentes enemigos para que sirvan a los objetivos propios.
Según Sun Tzu hay cuatro tipos de espionaje:
1/ Reclutar personal enemigo. Gente afín a nuestra causa, con familiares en nuestro campo, etc.
2/ Comprar fuentes de información. Los candidatos a la captación suelen ser personas con algún resentimiento: gente con talento que ha sido dejada de lado, que han cometido errores y han sido castigadas, personas ambiciosas, inmorales y con afán de protagonismo.
3/ Enviar a alguien de nuestro bando al campo enemigo para que traiga información.
4/ Infiltrar falsa información mediante espías que no son imprescindibles.
5/ Comprar o utilizar espías enemigos. Ya sea por persuasión dinero, engaño, es la clave para manipular al enemigo.
Estrategia 34
Uno quiere golpear y el otro quiere ser golpeado.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Hacerse daño a sí mismo para ganarse la confianza de enemigo.
La gente tiende a sentir simpatía por los que padecen calamidades. Es muy corriente en la historia antigua las automutilaciones de generales que luego se pasaban al enemigo haciéndole creer que odiaban a su anterior señor. Una vez que ganaban la confianza de éste, lo asesinaban o desertaban con el ejército que el enemigo les confiaba.
Estrategia 35
Cuando dos saltamontes están atados por el mismo hilo, ninguno se puede escapar.
Retorno al los orígenes (Daoren) Proverbio chino
Encadenar juntos a los barcos enemigos.
Trata de cómo convertir en debilidad la fuerza del enemigo. Se intenta entorpecer al enemigo con su propio peso. Esta estrategia, realizada con éxito hace del adversario su peor enemigo.
Durante las guerras de los Tres Reinos, en China, se le planteó al ejército más poderoso la necesidad de realizar un ataque anfibio. Sus tropas eran excelentes en tierra, pero embarcadas se mareaban y perdían capacidad de combate. Un general desertor enemigo (que seguía leal a su antiguo señor) les dio la idea de encadenar todos los barcos en bloques de cincuenta y clavarlos con tablas de cubierta a cubierta, ya que así no sentirían mareo. Cuando las fuerzas embarcadas se dispusieron a atacar, unas pocas naves salieron a recibirles y cuando ya estaban muy cerca, les prendieron fuego y las lanzaron contra los buques encadenados, creando un gran incendio y la destrucción de la fuerza de desembarco enemiga.
En una futura y posible guerra informática, el país más vulnerable es EEUU. , ya que es el que mas depende de éstos sistemas.
Estrategia 36
De las 36 estrategias, la definitiva es la última.
Retirarse.
Retirarse cuando todo falla es la estrategia definitiva. Pero no significa huir definitivamente. Al enfrentarnos con un enemigo infinitamente superior, se puede rendir, negociar o retirarse. La retirada no significa la derrota total, el compromiso significa una media derrota y la rendición, la derrota total.
Mao Tse Tung dijo en La guerra de guerrillas: "Si puedes ganar la batalla, lucha; si no, retírate". Para Sun Tzu representa someterse temporalmente al poderoso, en espera de una transición a una nueva fase. En la Segunda Guerra Mundial, los soviéticos se retiraron hasta Moscú, dejando todo arrasado. Aliados con el general invierno, cuando pararon ahí a los alemanes, la contraofensiva les dejó en Berlín.
Hay que recordar que fracasar es fácil, pero hacerlo con gracia y éxito puede ser más difícil que el mismo éxito. Además, se aprende mas de los fracasos que de los aciertos.
Como recomendación final, la retirada nunca debe hacerse sin pensar, de forma impulsiva. No hay que considerar que retirarse es una manera de escapar a los desafíos, si no una manera de enfrentarse mejor a ellos.



Página perteneciente a
El Arte de la Estrategia

Si está interesado en este tipo de libros, le recomendamos esta dirección:
Libros para descarga por correo electrónico
Visite nuestra librería virtual
Librería virtual




Por favor, envíeme un mensaje de correo electrónico indicando que piensa sobre esta página y cómo podría mejorarla.
También le rogaría que si conoce alguna dirección interesante o texto relacionado, me lo enviara, para que entre todos, ganásemos en conocimientos.


NOTA DEL AUTOR:
Si Ud. ha entrado aquí, es porque tenía interés en estos temas. Por lo tanto, observará que estas páginas carecen de gráficos. El motivo es facilitar y hacer mas rápida la navegación en lo posible y no recargar la pantalla. Si lo que prefiere es páginas con mucho diseño, gráficos y efectos, este no es el caso.
Por último, y evidentemente, estas páginas están escritas en español. Quiere esto decir que no encontrará niguna palabra en inglés en todo lo que lea. El idioma español que nos une a tantos millones de personas es tan rico que no necesita la inclusión de palabras extranjeras para nombrar lo que ya tiene nombre en nuestro idioma, aunque estos términos sean muy técnicos, referidos a la Red o quede muy moderno el expresarse de esa forma. Naturalmente, esto es la opinión del que aquí escribe y Ud. podrá estar o no de acuerdo.
Quedo muy agradecido por su visita a esta página.


Última revisión: septiembre de 2008

jueves, 18 de septiembre de 2008

CALENDARIO GREGORIANO


Calendario gregoriano
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a navegación, búsqueda

Gregorio XIII
El calendario gregoriano es un calendario originario de Europa, actualmente utilizado de manera oficial en la mayoría de los países. Así denominado por ser su promotor el Papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al calendario juliano utilizado desde que Julio César lo instaurase en el año 46 a. C.[1]
Contenido[ocultar]
1 Historia
2 El día, la semana y el mes
2.1 Línea temporal
3 Duración del año gregoriano
4 Origen de la Era Cristiana
5 La importancia del Calendario Gregoriano
6 Norma ISO
7 Notas
8 Véase también
9 Enlaces externos
//

Historia [editar]
La reforma gregoriana nace de la necesidad de llevar a la práctica uno de los acuerdos del Concilio de Trento: el de ajustar el calendario para eliminar el desfase producido desde un concilio anterior, el I Concilio de Nicea de 325,[2] en el que se había fijado el momento astral en que debía celebrarse la Pascua y, en relación con ésta, las demás fiestas religiosas móviles. Lo que importaba, pues, era la regularidad del calendario litúrgico, para lo cual era preciso introducir determinadas correcciones en el civil. En el fondo, el problema era adecuar el calendario civil al año trópico.

El jesuita alemán Christopher Clavius. Junto con Lilio fue el miembro más destacado de la Comisión del Calendario. El cráter más grande de la Luna lleva su nombre
En el I Concilio de Nicea se determinó que se conmemorase la Pascua el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera (en el hemisferio norte; equinoccio de otoño en el hemisferio sur). Aquel año 325 el equinoccio había ocurrido el día 21 de marzo,[3] pero con el paso del tiempo la fecha del evento se había ido adelantando hasta el punto de que en 1582, el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se fechó en 11 de marzo.
El desfase provenía de un inexacto cómputo del número de días con que cuenta el año trópico; según el calendario juliano que instituyó un año bisiesto cada cuatro, consideraba que el año trópico estaba constituido por 365,25 días, mientras que la cifra correcta es de 365,242189, o lo que es lo mismo, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,16 segundos. Esos más de 11 minutos contados adicionalmente a cada año habían supuesto en los 1257 años que mediaban entre 325 y 1582 un error acumulado de aproximadamente 10 días.
El calendario gregoriano atrasa cerca de 1/2 minuto cada año (aprox. 26 s c/año), lo que significa que se requiere el ajuste de un día cada 3300 años. Esta diferencia procede de hecho que la traslación de la tierra alrededor del sol no coincide con una cantidad EXACTA de días de rotación de la tierra alrededor de su eje. Cuando el centro de la tierra ha recorrido una vuelta completa en torno al sol y ha regresado a exactamente el mismo punto en que se encontraba "hace un año" se han completado 365 días y un poco menos de un cuarto de día (0,242189074 para ser más exactos). Para hacer coincidir el año con un número ENTERO de días se requieren ajustes periódicos cada cierta cantidad de años. De la regla general del bisiesto cada cuatro años, se exceptuaban los años múltiplos de 100, excepción que a su vez tenía otra excepción, la de los años múltiplos de 400, que sí eran bisiestos. La nueva norma de los años bisiestos se formuló del siguiente modo: La duración básica del año es de 365 días; pero serán bisiestos (es decir tendrán 366 días) aquellos años cuyas dos últimas cifras son divisibles por 4, exceptuando los años que expresan el número exacto del siglo (100, 200..., 800..., 1800, 1900, 2000...), de los que se exceptúan a su vez aquellos cuyo número de siglo sea divisible por 4. El calendario gregoriano ajusta a 365,2425 días la duración del año, lo que deja una diferencia de 0,000300926 días o 26 segundos al año de error.
Intentar crear una regla para corregir este error de un día cada 3300 años es complejo. En tan largo tiempo la tierra se desacelera en su velocidad de rotación (y también se desacelera el movimiento de traslación). La luna ejerce un efecto de retraso sobre esta velocidad de giro por la excentricidad creada por las mareas. La disminución de la velocidad de giro creada por esa excentricidad es similar a la que se produce cuando hacemos girar un Frisbee poniéndole un poco de arena mojada en un lado del borde inferior: cuando el platillo se hace girar, su velocidad de giro es mucho menor a la que tiene cuando no existe tal excentricidad. Este efecto todavía se encuentra en análisis y medición por parte del mundo científico y adicionalmente existen otros efectos que complican definir reglas con tal precisión. Este error es solo de 1 parte por millón. Lo más práctico será que cuando la diferencia sea significativa, se declare que el próximo año bisiesto no se celebre. De todas maneras, nos quedan casi dos mil años de análisis y discusión antes de necesitar este ajuste. Véase año para una descripción un poco más profunda.
Otro problema distinto es la disminución de la velocidad de rotación terrestre (y también de la traslación terrestre) lo cual se puede medir con gran exactitud con un reloj atómico. Es un problema distinto porque no tiene que ver nada con el cálculo del calendario y, por lo tanto con los ajustes que se le tengan que hacer al calendario. Más bien es al contrario: es el reloj atómico el que tiene que ajustarse a los movimientos de la Tierra. El reloj atómico mide un tiempo uniforme que, por lo tanto, no existe en la naturaleza, donde todos los movimientos del mundo físico son uniformemente variados.

El día, la semana y el mes [editar]
División del Calendario
No.
Nombre
Días
1
Enero
31
2
Febrero
28 ó 29
3
Marzo
31
4
Abril
30
5
Mayo
31
6
Junio
30
7
Julio
31
8
Agosto
31
9
Septiembre
30
10
Octubre
31
11
Noviembre
30
12
Diciembre
31
Día: es la unidad fundamental de tiempo del calendario gregoriano. Un día equivale aproximadamente a 86.400 segundos del Tiempo Atómico Internacional o TAI: recordemos que es el TAI el que se tiene que ajustar al verdadero movimiento de rotación terrestre, que se retrasa con respecto a la duración del mismo.
Semana: periodo de 7 días.
Internacionalmente, se considera que el primer día de la semana es el domingo.
El impulsor de la reforma del calendario es Ugo Buocompagni, jurista eclesiástico, elegido papa el 14 de mayo de 1572 bajo el nombre de Gregorio XIII. Se constituye la Comisión del Calendario, en la que destacan Cristóbal Clavio[4] y Luis Lilio. Clavio, astrónomo jesuita, el "Euclides de su tiempo", era un reputado matemático y astrónomo. El mismo Galileo Galilei lo requirió como aval científico de sus observaciones telescópicas. Un cráter de la Luna lleva su nombre. En cuanto a Lilio, médico y astrónomo, sabemos que fue el principal autor de la reforma del calendario. Muere en 1576 sin ver culminado el proceso. Finalmente, un personaje más en esta historia: Alfonso X de Castilla, El Sabio: el valor dado al año trópico en las Tablas alfonsíes de 365 días 5 horas 49 minutos y 16 segundos es el tomado como correcto por la Comisión del Calendario. Pedro Chacón, matemático español, redacta el Compendium con el dictamen de Lilio, apoyado por Clavio, y se llega al 14 de septiembre de 1580 cuando se aprueba la reforma, para llevarla a la práctica en octubre de 1582.
Al jueves -juliano- 4 de octubre de 1582 le sucede el viernes -gregoriano- 15 de octubre de 1582. Diez días desaparecen debido a que ya se habían contado de más en el calendario juliano.
El calendario se adoptó inmediatamente en los países donde la Iglesia Católica Romana tenía influencia. Sin embargo, en países que no seguían la doctrina católica, tales como los protestantes, anglicanos, ortodoxos, y otros, este calendario no se implantó hasta varios años (o siglos) después. A pesar de que en sus países el calendario gregoriano es el oficial, las iglesias ortodoxas (excepto la de Finlandia) siguen utilizando el calendario juliano (o modificaciones de él diferentes al calendario gregoriano).

Línea temporal [editar]
Año 1582
Italia, Portugal, la zona católica de Polonia y España (posesiones europeas y Canarias): después del jueves 4 de octubre de 1582 vino el viernes 15 de octubre.
Francia, Lorena (Lorraine) y el valle del Misisipí (Estados Unidos): después del domingo 9 de diciembre de 1582 vino el lunes 20 de diciembre.
Países Bajos (Brabante, Zelanda y el Staten Generaal): después del lunes 17 de diciembre de 1582 vino el martes 28 de diciembre.
Bélgica (Limburgo y provincias del sur): después del jueves 20 de diciembre de 1582 vino el viernes 31 de diciembre.
Año 1583
Países Bajos (Holanda, Flandes, Hennegan y algunas provincias del sur): el sábado 1 de enero de 1583 vino después del viernes 21 de diciembre de 1582 (por lo que la gente se quedó sin las fiestas de Navidad y Año nuevo).
Alemania (zonas católicas): originalmente el lunes 21 de febrero de 1583 debía suceder al domingo 10 de febrero, pero el pueblo no hizo ningún caso. Luego se decidió que el domingo 16 de octubre de 1583 seguiría al sábado 5 de octubre.
Las posesiones españolas en América y Asia (Virreinato de la Nueva España en América de Norte y Central; la América del Sur española (Virreinato del Perú); y la Capitanía General de Filipinas): el sábado 15 de octubre de 1583 vino después del viernes 4 de octubre. Debido a la distancia con la metrópoli y la dificultad de llegar la orden de cambio a todos los lugares, Felipe II, en Pragmática del 14 de mayo de 1583, establece este año para el cambio de calendario.
Austria (Tirol, Salzburgo y Brescia): el domingo 16 de octubre de 1583 siguió al sábado 5 de octubre.
Austria (Carintia-Kärnten y Estiria-Steiermark): el domingo 25 de diciembre de 1583 seguiría al sábado 14 de diciembre.
Países Bajos (Groninga): el lunes 21 de febrero de 1583 vino después del 10 de febrero. Retrocedieron al juliano en julio-agosto de 1594. Finalmente el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
Año 1584
Bohemia (Bohemia, Moravia y Lusacia): el martes 17 de enero de 1584 vino después del lunes 6 de enero.
Suiza (cantones mas católicos): el domingo 22 de enero vino después del 11 de enero.
Silesia (Slask): el lunes 23 de enero vino después del domingo 12 de enero.
Año 1587
Hungría: el domingo 1 de noviembre de 1587 vino después del sábado 21 de octubre.
Año 1590
Transilvania (Siebenbürgen-Ardeal-Erdély): el martes 25 de diciembre de 1590 vino después del lunes 14 de diciembre.
Año 1605
Canadá (Nueva Escocia): desde 1605 al 13 de octubre de 1710, usaron el calendario gregoriano. Después usaron el juliano desde el 2 de octubre de 1710 hasta el miércoles 2 de septiembre de 1752, que fue seguido por el jueves 14 de septiembre. Desde entonces usaron el gregoriano.
El resto de Canadá utilizó siempre el calendario gregoriano.
Año 1610
Alemania (Prusia): el jueves 2 de septiembre de 1610 vino después del miércoles 22 de agosto.
Año 1682
Francia (Estrasburgo): en febrero de 1682.
Año 1700
Alemania protestante, Dinamarca y Noruega: el lunes 1 de marzo de 1700 vino después del 18 de febrero.
Países Bajos (Güeldres-Gelderland, zona protestante de Holanda): el lunes 12 de julio de 1700 vino después del 30 de junio.
Países Bajos (Utrecht y Overijssel): el domingo 12 de diciembre de 1700 vino después del sábado 30 de noviembre.
Año 1701
Países Bajos (Frisia y otra vez Groninga) y Suiza (Zurich, Berna, Basilea, Schaffhausen, Gent, Mühlhausen y Biel): el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
Países Bajos (Drenthe): el jueves 12 de mayo de 1701 vino después del miércoles 30 de abril.
Año 1752
Inglaterra y sus colonias (Terranova y la costa de la bahía de Hudson, en Canadá; litoral atlántico de Estados Unidos (EE.UU.), Washington y Óregon; Escocia, Irlanda, India): el jueves 14 de septiembre de 1752 vino después del miércoles 2 de septiembre.
Ésta es la causa de que aunque se dice que los escritores Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare murieron ambos el 23 de abril de 1616, en realidad este último murió 10 días después (el 3 de mayo del calendario europeo actual).
En Inglaterra, a los días en el calendario juliano que ocurrieron antes de la introducción del calendario católico en 1752 se les llama OS (Old Style o 'estilo antiguo'). Las iniciales NS (New Style o 'Stylo novo') indican el calendario gregoriano.
Año 1753
Suecia y Finlandia (que cuando fue conquistada por Rusia tuvo que adoptar en cierto grado el calendario juliano): en el año 1700 se decidió cancelar los días bisiestos durante cuarenta años, lo que lograría acumular los 10 días que faltaban. Ese año se cumplió, pero no en los bisiestos 1704 y 1708 (no se sabe por qué). Por lo tanto en esa década sus fechas no coincidían con ningún otro país (ya sea que tuviera calendario gregoriano o juliano). Más tarde, en 1712 decidieron que volverían al calendario juliano agregando un día (un "30 de febrero") al año bisiesto 1712. Cuarenta años después decidieron hacer el cambio drástico normal: el jueves 1 de marzo de 1753 vino después del miércoles 17 de febrero.
Año 1867
Alaska: octubre de 1867, cuando Alaska se vuelve una entidad federal de Estados Unidos.
Año 1873
Japón: antes se usaba un calendario propio lunar.
Año 1875
Egipto.
Año 1912 ó 1929
China: antes tenía un calendario propio lunar. Los autores no se ponen de acuerdo si el cambio se produjo en 1912 o en 1929. Hasta hace pocos años en Hong Kong el pueblo utilizaba el calendario lunar (que es muy difícil de traducir al calendario gregoriano, el cual es estrictamente solar).
Albania: diciembre de 1912.
Año 1914
Turquía: hasta el 1 de enero de 1914 (según otros hasta 1927 por las reformas occidentales de Mustafa Kemal Atatürk) Turquía se manejó con un calendario islámico.
Año 1916
Bulgaria: el 14 de abril de 1916 vino después del 31 de marzo.
Año 1918
Rusia y Estonia: el jueves 14 de febrero de 1918 vino después del miércoles 31 de enero. Otras zonas orientales de la Unión Soviética lo cambiaron dos años después.
Año 1919
Rumania: el lunes 14 de abril de 1919 vino después del domingo 31 de marzo.
Yugoslavia.
Año 1923
Grecia: el jueves 1 de marzo de 1923 vino después del 15 de febrero.

Duración del año gregoriano [editar]
El calendario gregoriano distingue entre :
año común: el de 365 días
año bisiesto: el de 366 días
año secular: el terminado en "00" -múltiplo de 100-
Es año bisiesto el que sea múltiplo de 4, con excepción de los años seculares. Respecto a éstos, es bisiesto el año secular múltiplo de 400.
De esta manera, el calendario gregoriano se compone de ciclos de 400 años:
En 400 años hay (400/4)-4 seculares = 96 años bisiestos
De los 4 años seculares, sólo uno es bisiesto (múltiplo de 400)
En el ciclo de los 400 años tenemos 96 + 1 = 97 años bisiestos, y 400 - 97 = 303 años comunes
Haciendo el cómputo en días:
97 x 366 días = 35.502 días
303 x 365 = 110.595 días
Esto hace un total de 146.097 días en los 400 años, de modo que la duración media del año gregoriano es de 365,2425 días.
En los 400 años del ciclo del calendario gregoriano, estos 146.097 días, que son 20.871 * 7 días, hay un número entero de semanas 20.871, de tal modo que en cada ciclo de 400 años no solo se repite exactamente el ciclo de años comunes y bisiestos, sino que el ciclo semanal también es exacto, esta congruencia da lugar a que tomando un grupo de 400 años seguidos, el siguiente ciclo de 400 años es exactamente igual.
La primera semana del año, la número 01, es la que contiene el primer jueves de enero. Las semanas de un año van de la 01 a la 52, salvo que el año termine en jueves, o bien en jueves o viernes si es bisiesto, en cuyo caso se añade una semana más: la 53.
Mes: periodo de 30 ó 31 días, salvo para Febrero que tiene 28 días en un año común, y 29 días en un año bisiesto.
Existe una copla que se utiliza como regla nemotécnica para recordar el número de días de cada mes: "Treinta días trae noviembre, con abril, junio y septiembre. Veintiocho sólo trae uno y los demás treinta y uno". Una variante latinoamericana de la copla: "Treinta días tiene septiembre, abril, junio y noviembre. Treinta y uno los demás, excepto febrero mocho que solo trae ventiocho".
Otra regla nemotécnica: se cierran los dos puños y se juntan con los nudillos hacia ariiba. Los nudillos sobresalientes representarán a los meses de 31 días, y los huecos entre nudillos los meses de menos de 31 días. El primer nudillo (el del dedo meñique) representa a enero (y por ser sobresaliente equivale a 31 días). El hueco próximo (entre los nudillos del meñique y del dedo anular) representa a febrero (y por ser hueco tiene menos de 31 días, en este caso 29 o 28 días). El segundo nudillo (del dedo anular) representa a marzo (y por ser sobresaliente equivale a 31 días) y así sucesivamente hasta llegar a julio, representado por el nudillo del dedo índice (que por ser sobresaliente equivale a 31 días). Luego se pasa a la otra mano y se cuenta desde el nudillo del dedo índice, que al igual que el anterior representará a agosto (y por ser sobresaliente equivaldrá a 31 días). Se continúa la cuenta hasta llegar a diciembre, representado por el nudillo del dedo anular (que por ser sobresaliente dice que diciembre tiene 31 días).

Origen de la Era Cristiana [editar]
Los romanos contaban los años desde la fundación de Roma, es decir, ab urbe condita, abreviadamente auC.
En la era cristiana, con el papa Bonifacio IV en 607, el origen de escala pasó a ser el nacimiento de Cristo. Un monje romano, Dionisio el Exiguo, matemático, basándose en la Biblia y otras fuentes históricas, entre los años 526 y 530, había fechado el nacimiento de Cristo el día 25 de diciembre del año 754 auC. Dicho año pasó a ser el año 1 aD, anno Domine, año 1 del Señor, pero los años anteriores a éste seguían siendo años auC. Finalmente en el siglo XVII se nombran los años anteriores al 1 aD como años antes de Cristo, a. C., y los posteriores son años después de Cristo, dC.
De esta manera, es evidente que no puede existir el año 0 ya que un año comienza en un momento dado (las 12 de la noche del fin del año anterior) y termina a las 12 de la noche del fin de año del año 1. Pero este año no puede contarse como 1 sino al final, es decir, que sólo puede contarse como 1 en el momento en que se cumple. Sucede lo mismo con la edad de una persona.
¿Cuántos años cumple un niño al nacer? Ninguno. Así pues, no debemos confundir los años, que son segmentos de tiempo de 12 meses de duración, con los aniversarios o cumpleaños, que son puntos en una línea de tiempo y que por lo tanto, no tienen dimensión. Estos puntos en un gráfico o línea de tiempo se identifican con el número del año anterior, no posterior.
El primer año de la vida de una persona se identifica con el punto 1 ubicado un año después de su nacimiento. También el primer año de nuestra Era se ubica entre el fin de año del año -1 (menos 1) y el primer aniversario de la misma, doce meses después (primer el siguiente. Es por ello que el año 1901 fue el primero del siglo XX y el año 2001 fue el primero del siglo XXI y, por ende, del tercer milenio.

La importancia del Calendario Gregoriano [editar]
El problema del origen de nuestra Era quedó resuelto con la creación del Calendario Gregoriano: si en él se afirma que la Era Cristiana comenzó 1582 años antes de su creación y todos los países respetan esta idea, toda discusión debería acabar; y los temas de cuando nació Cristo o lo que estableció Dionisio el Exiguo dejan de tener importancia (al menos, desde el punto de vista de la medición del tiempo). La cuestión final era la adopción de dicho calendario y, como hemos visto, todos los países del mundo lo han venido adoptando a través del tiempo.
Y aquí es donde podemos resaltar el valor de este instrumento de medición: si todo el mundo está de acuerdo, todas las discusiones sobre el tema sobran. Podemos viajar a cualquier país y, al comprar un calendario o almanaque, siempre será el calendario gregoriano del año en curso. Podrá variar la ubicación del comienzo y fin de semana (domingo o lunes) o el idioma, pero siempre se tratará del mismo calendario.
Y un instrumento que sólo necesita una corrección de 1 día cada 3300 años, aproximadamente, es un extraordinario avance que constituye un magnífico patrimonio de la cultura occidental.

Norma ISO [editar]
Norma ISO 8601 para la escritura de fechas y horas.
Fecha: es el año, mes y día, escritos en ese orden, separados por un guión o no. El año constará de 4 cifras, y el mes y día de dos cifras cada uno -pudiendo ser la primera un cero-. Por ejemplo, el 2 de noviembre de 2007 se escribirá como 20071102 o bien 2007-11-02.
Fecha de la semana: alternativa a la anterior, añade el número correspondiente a la semana precedido de la letra W -inicial de week, semana, en inglés-. Así, 2005-W07-5 indica el quinto día de la séptima semana del año 2005.
Hora: dos cifras para las horas, minutos y segundos, en ese orden, siendo la medianoche las 00:00:00. La escala horaria va de 0 a 24 horas. Así, las cinco y cuarto de la tarde serán las 17:15:00.
Fecha y hora: se indican la fecha y la hora tal como se explicó anteriormente, separándolas por una T -inicial de time, tiempo u hora, en inglés-. Por ejemplo: las dos y media de la madrugada del 30 de diciembre de 2005 se indica: 2005-12-30T02:30:00.
Además, la Real Academia Española recomienda las escritura de fecha en los siguientes términos: se escribirá 30 de diciembre de 2005, o bien 30 de diciembre del año 2005, aunque esta recomendación no implica que se considere incorrecto utilizar el artículo en estos casos: 30 de diciembre del 2005.[5]

Notas [editar]
El calendario juliano era básicamente el calendario egipcio, el primer calendario solar conocido que establece el año de 365,25 días
El Concilio de Nicea fue el primer gran concilio de la Cristiandad, convocado por el emperador Constantino
Desde el año 45 a. C. hasta el 325 habían transcurrido 370 años, habiéndose producido un adelanto de casi tres días en la datación. En la fecha de celebración del primer concilio de Nicea los equinoccios sucedieron los días 21 de marzo y 21 de septiembre, mientras que los solsticios se produjeron los días 21 de diciembre y 21 de junio. No obstante, mientras rigió el calendario juliano, estos acontecimientos habían tenido lugar los días 24 de los respectivos meses. Como con el solsticio de verano y de invierno se corresponden la noche más corta y la más larga, las celebraciones paganas de estas efemérides nocturnas se han perpetuado, aunque cristianizadas bajo las advocaciones de San Juan Bautista (Noche de San Juan) y de la Navidad (Noche Buena), pero ya no coinciden con los respectivos solsticios.
En homenaje a Clavius, uno de los cráteres de la Luna lleva su nombre.
De 2007 o Del 2007 Real Academia Española.
Santa Teresa de Jesús murió el 4 de Octubre de 1582 y fue enterrada, al día siguiente, ¡15 de Octubre!. Durante la noche que fue velada, en Alba de Tormes, se produjo el salto de diez días de la reforma del calendario.
La llamada "Revolución de Octubre (1917)" en Rusia en 1917, fue en realidad, en el resto de Europa, el 7 de Noviembre.

CICERÓN QUINTO TULIO

BREVIARIO DE CAMPAÑA ELECTORAL

Nota preliminar
El Commentariolum petitionis es un breviario de manifiesto contenido electoral y de adscripción también clara, si atendemos a aspectos formales, a la literatura epistolar. La carta esta dirigida al celebre orador y jurista romano, Marco Tulio Cicerón, y la remite Quinto, su hermano menor, con el que Marco mantenía una asidua correspondencia y al que vemos convertido, en esta ocasión, en su agente electoral: esto se debe a que Marco Tulio Cicerón aspiraba al consulado, la magistratura más importante de la republica romana.

Al principio, las atribuciones de los cónsules coincidían prácticamente con las que el Rex había tenido, de manera vitalicia, durante el régimen político anterior: jefes del ejército, jueces supremos, responsables de la administración. Y aunque paulatinamente fueron delegando alguna de esta funciones a otras magistraturas, los cónsules seguían poseyendo la máxima autorización civil y militar y ostentaban el cargo de mayor dignidad en la republica, de lo que da prueba, por ejemplo, el hecho de que el consulado fuera una magistratura epónima, esto es, que los años se designaran con los nombres de los cónsules en ejercicio. El consulado se caracterizaba por la colegialidad y la anualidad, es decir, por una parte, eran dos los cónsules elegidos, que se turnaban mensualmente en la practica de sus funciones y, por otra, este mandato conjunto solo tenia vigencia durante un año.

La elección de los cónsules se llevaba a cabo en el Campo de Marte durante la celebración de los comicios de las centurias, agrupaciones éstas formadas por ciudadanos en edad militar y que en Roma llegaron a ser 193. Llegado el día señalado para la votación, cada centuria elegía primero a uno de los candidatos y los nombre de aquellos que habían obtenido la mayoría eran sometidos después a una votación general en la que resultaban designados los dos cónsules. Cabe señalar que las centurias se dividían en cinco clases según su riqueza, acaparando la primera clase, la de los que poseían mayor fortuna, 88 centurias de ese total de 193; de ella resultaba una porción que hacia de estos comicios un instrumento electoral en manos de los más ricos, que, al poder controlar las elecciones de estos magistrados controlaban, de hecho, la política del estado.

En tiempos de Cicerón el voto era secreto y cada elector lo emitía escribiendo el nombre del candidato preferido en una tablilla. El nombre candidatus deriva de la toga blanca (toga candida) que vestían a fin de ser fácilmente identificados cuando realizaban su campaña electoral, aquellos cuya candidatura, petitio, había sido aceptada. No deja de resultar curioso que los términos con los que en latín designaba el ajetreo de los candidatos para pedir votos, es decir, sus actividades en periodo de campaña fueran ambitus y ambitio, vocablos que al final de la republica ya adquirieron un significado peyorativo del que dan cuenta, en el ultimo de los casos, las lenguas románicas.

En el 64 antes de nuestra era, Marco Tulio Cicerón inició la campaña electoral para el consulado en la que tuvo seis competidores, de los cuales sólo dos eran adversarios dignos de tener en cuenta. Era el uno Gayo Antonio Híbrida, hijo del orador y cónsul Marco Antonio y tío del más famoso Marco Antonio, el triunviro. Sobre Gayo Antonio señala Plutarco en Las vidas paralelas que fue un hombre sin aptitudes para estar al frente de nada, pero que podía prestar mucha ayuda a quien se valiera de él. El otro candidato, era temible por sus audaces argucias y por su popularidad entre la juventud disoluta, era Lucio Sergio Catilina, patricio a que se le acusaba de toda suerte de inmoralidades personales y políticas, y cuya conjuración historiada por Salustio, fue sofocada por el mismo Cicerón durante su consulado.

En estas elecciones, y tras una reñida campaña electoral, en julio de año 64, fueron elegidos cónsules Marco Tulio Cicerón y Gayo Antonio, obteniendo el primero la unanimidad de las centurias; asumieron ambos la más alta magistratura el primero de enero del año 63.
Así, se cumplieron todas las esperanzas que Quinto Tulio Cicerón tenía
depositadas en Marco, al que, en el commentariolum petitionis, dan numerosos consejos y orientaciones para su campaña electoral. Quinto había recibido una educación similar a la de su hermano mayor y llegó a desempeñar, una vez éste fue cónsul, importantes cargos políticos, como pretor y gobernador de la provincia de Asia. Estuvo casado con Ponponia, la hermana de Ático, el gran amigo y más asiduo corresponsal de Marco Tulio. Tenemos noticias de algunas actividades literarias de Quinto, si bien sólo nos han llegado de él cuatro cartas y este tratado del que aquí ofrecemos la traducción castellana. Es preciso advertir, no obstante, que la autoría del commentariolum ha sido objeto de discusión: los manuscritos que han transmitido la obra adscriben a Quinto, atribución que no fue puesta en duda hasta finales del siglo XIX cuando algunos estudiosos sostuvieron la hipótesis de que se trataba de una falsificación tardía, basada primordialmente en pasajes de obras autenticas de Marco Tulio Cicerón. Ello desencadenó una erudita polémica que ha llegado a nuestros días, si bien hoy gran parte de la critica acepta que es un escrito autentico de Quinto, dirigido a su hermano, el celebre orador.
Desde sus primeras paginas, el lector advertirá el gran atractivo de este breviario, que refleja lo que eran las contiendas electorales hace veinte siglos, sujetas a toda clase de recursos para ganar el voto de los electores.

Alejandra de Riquer.


BREVIARIO DE CAMPAÑA ELECTORAL.

Quinto saluda a su hermano

I

Aunque estás dotado de todo lo que los hombre pueden adquirir con el talento, la experiencia o la dedicación, no obstante, por el afecto que nos une, he juzgado conveniente explicarte por escrito lo que, día y noche acudía a mi mente cuando pensaba en tu candidatura. No es mi intención que aprendas nada nuevo de ello, aunque si quiero presentarte, con orden, método y unidad, algunas ideas que, de hecho, parecen desligadas e indefinidas. Por mucha fuerza que tengan por si mismas las cualidades naturales del hombre, creo que en un asunto de tan pocos meses, las apariencias pueden superar incluso esas cualidades.
Considera qué ciudad es ésta, a qué aspiras, quién eres. Casi a diario, cuando desciendas al foro, debes reflexionar sobre esto: “soy un homo novus, [1] aspiro al consulado, ésta es Roma”.
Compensarás la condición de homo novus con tu fama de orador, cualidad que siempre ha gozado de la más alta estima: aquel a quien se juzga digno de ser abogado de los exconsules no puede ser considerado indigno de acceder al consulado.
Por lo tanto, ya que dependes de esta reputación y puesto de que todo lo que eres se lo debes a ella, tendrás que presentarte siempre también preparado para hablar como si en cada una de las causas se fuera a someter a juicio todo tu talento. Los recursos de la oratoria, que estoy seguro que tienes reservados, procura que estén preparados y apunto, y acuérdate a menudo de lo que Demetrio escribió acerca del ejercitamiento constante de Demóstenes.[2]
Después, haz ostentación tanto de la gran cantidad de amigos que tienes como de la alta condición social de los mismos, por que ¿cuentas con lo mismo que con lo que han contado otros novi?: todos los publicanos,[3] casi la totalidad del orden ecuestre,[4] muchos municipios que te son incondicionales, muchos ciudadanos de estamento social a los que haz defendido, algunos colegas, por no hablar de un gran numero de jovencitos unidos a ti en el estudio de la elocuencia, y el apoyo diario y constante de tus numerosos amigos. Procura conservar todo esto a base de advertencias, de ruegos y de toda clase de medios para que aquellos que te deben algo y aquellos que desean debértelo que se den cuenta que no van a tener más oportunidad de esta, los unos, demostrarte su agradecimiento, y, los otros, de convertirse en deudores tuyos.

Al parecer, también puede ayudar mucho a un homo novus la simpatía de los nobles y sobre todo, la de los exconsules; conviene que aquellas personas a cuya categoría y posición social deseas acceder te consideren digno de tal posición y de tal categoría. Debes formularles atentamente tus peticiones y hacerles saber y persuadirles de que nosotros siempre hemos compartido las opiniones políticas de la aristocracia y de que pocas veces hemos buscado el favor popular; y que si parece que hemos empleado un tipo de lenguaje en cierto modo populista, lo hemos hecho con la intención de atraer a Gneo Popeyo, para tener, en un hombre tan poderoso como él, un amigo o, al menos, no un adversario durante nuestra candidatura.
[5] Esfuérzate además en ganarte la voluntad de los jóvenes de la nobleza y en conservar a los partidarios que tienes, pues te procuraran una gran consideración. Cuentas con muchas personas, haz que sepan la importancia que les das. Si consigues que deseen apoyarte lis que están indecisos, éstos te ayudarán mucho.

II

Supone asimismo una gran ayuda para tu condición de homo novus el que, acerca de tus oponentes nobles, nadie se atreva a afirmar que su nobleza les va a ayudar a ellos en mayor medida que a ti tus cualidades. ¿Quién se iba a imaginar hoy que Publio Galba y Lucio Casio, ambos de familias nobles, aspirarían al consulado?
[6]

Pero tú me dirás: -Antonio y Catilina son temibles-. No, en absoluto; un hombre activo, emprendedor, honrado, elocuente, bien considerado por los jueces, debe desear tener un par de rivales como éstos: asesinos ambos desde la infancia, ambos depravados, ambos en la miseria. Hemos visto confiscados los bienes de uno de ellos, Antonio, y, luego, le hemos oído jurar que en roma no podía tener con un griego un enfrentamiento justo ante los tribunales; sabemos que ha sido expulsado del Senado por la sabia decisión de los censores;[7] lo tuvimos como rival en la pretura[8], con el apoyo de sus amigos Sabidio y Pantera, cuando ya no le quedaba ni un esclavo por vender, aunque, una vez conseguida la magistratura, se compró en el mercado una amiguita a la que tuvo en su casa con toda desfachatez. Por otra parte, en estas elecciones al consulado, ha preferido ir a saquear a todos los posaderos en sus vergonzosas legaciones antes que quedarse en la ciudad y formular sus peticiones al pueblo romano[9].
En cuanto al otro, ¡ay dioses!, ¿qué cualidades brillan en él? Para empezar, es tan noble como el anterior, ¿acaso más?, No, pero es más valiente. ¿Por qué? Porque Antonio tiene miedo hasta de su propia sombra, mientras que Catilina no lo tiene de las leyes. Nació de un padre arruinado, creció entre los vicios de su hermana y alcanzó la madurez derramando la sangre de los ciudadanos; su entrada en la vida pública consistió en aniquilar al orden ecuestre (pues nos acordamos de que aquellos galos, los que entonces cortaban las cabezas de los Titinos, Naneyos y Tanusios, tenían a Catilina como único jefe por nombramiento de Sila). De los del orden ecuestre, mató con sus propias manos a un hombre excelente, Quinto Cecilio, al marido de su hermana, un caballero romano que no pertenecía a ningún partido y que, si ya era pacífico por naturaleza, más lo era aún con la edad.

III

¿Cómo decir ahora que compite contigo por el consulado un hombre que fue apaleado, por toda la ciudad y a la vista de todos a una persona tan querida por el pueblo como Marco Mario? ¿Un hombre que lo llevó hasta un sepulcro, que allí lo sometió a toda clase de tormentos, que lo degolló, cuando estaba aún con vida, tomando la espada con la mano derecha y agarrándolo por los cabellos con la izquierda, y que fue llevando la cabeza en la mano mientras entre sus dedos chorreaban ríos de sangre?;
[10] un hombre que, después de esto se fue a vivir en compañía de histriones y gladiadores, hallando así, en unos, los cómplices de su lujuria y, en otros, los de sus crímenes; un hombre que no puede entrar en ningún lugar, por muy sagrado y respetado que sea, sin que su maldad deje allí, incluso si otras personas están libres de culpa, una sospecha de deshonra;[11] que tuvo como amigos íntimos a los Curios y a los Anios en el Senado,[12] a los Sapalas y a los Carvilios de los pórticos de ventas y a los Pompilios y a los Vetios del orden ecuestre; un hombre que demuestra tanta audacia, tanta maldad y, en fin, tan gran habilidad y destreza para dar rienda suelta a sus excesos, que ha llegado a abusar de muchachos, vestidos todavía con la pretexta, casi en el regazo de sus padres.[13]
¿y qué te he de escribir ahora acerca de África o de las declaraciones de los testigos? Son asuntos harto conocidos y sobre los que deberías leer más a menudo. De todas maneras, creo que no voy a pasar por alto dos hechos: primero, que Catilina salió de este juicio tan pobre como lo habían sido algunos de sus jueces antes del proceso
[14] y, segundo, que se ha convertido en un individuo odiado hasta el punto de que cada día se le demanda ante los tribunales. Es tal la situación en la que se halla, que lo temen, incluso si está quieto, más de lo que lo odian, si está tramando algo.
¡Cuánto mejor es la suerte que haz tenido en tu candidatura que la que tuvo, hace tiempo, otro homo novus, Gayo Celio¡ Competía con dos ciudadanos que pertenecían a la más alta nobleza, aunque, de hecho, poseían toda una serie de virtudes mucho más valiosas que el propio linaje: eran hombres de un gran talento, de un gran sentido del honor, que habían prestado muchos servicios y que hacían gala de la gran inteligencia y dedicación en la campaña electoral. No obstante a uno de ellos lo venció Celio, a pesar de conocer a un linaje muy inferior y de superarle a penas en nada.
[15]
Así pues, si pones en práctica lo que generosamente te han concedido la naturaleza y el estudio, y de lo que siempre te has valido, si haces lo que las circunstancias exigen de ti, lo que puedes y lo que debes, no te será difícil hacer frente a unos rivales la fama de cuyo vicios es mayor que la distinción de su linaje. Pues, ¿hay acaso un ciudadano tan malvado que quiera desenvainar, en el único sufragio, dos puñales contra el Estado?

IV

Tras haber expuesto los recursos con los que cuentas o puedes contar para compensar tu condición de homo novus, creo que debo hablar ahora sobre la gran importancia del cargo al que aspiras. Aspiras al consulado, honor del que nadie te considera indigno, y, sin embargo, hay muchos que te miran con malos ojos. De hecho, tú, un hombre de la clase ecuestre, aspiras al más alto cargo de la ciudad y, dado que es el más alto, este mismo honor otorga al hombre de por sí fuerte, elocuente y honrado una grandeza mayor que a los otros. Y no creas que los que han disfrutado ya de este honor no se dan cuenta de la gran consideración que vas a ganar tú mismo una vez lo obtengas. En cuanto a los hombres que, nacidos de familias consulares, no han logrado alcanzar el rango que tuvieron sus antepasados, supongo que, al no ser que te aprecien mucho, te van a mirar con malos ojos. También creo que los homines novi que han sido pretores, a excepción de los que están unidos a ti en reconocimiento a tus favores, no quieren que los sobrepases en honor.
Estoy seguro de que no se te escapan los muchos envidiosos que hay entre el propio pueblo y las muchas personas que, como suele suceder ahora, sienten aversión por los homines novi; asimismo es inevitable que algunos estén enfadados contigo por las causas judiciales en las que has intervenido. Finalmente, mira a tu alrededor y considera si tienes los amigos que creías por haberte entregado con tanto empeño aumentar la gloria de Pompeyo.
Por lo tanto, como aspiras al más alto cargo de la ciudad y como te das cuenta de los intereses que te son adversos, es preciso que pongas en ello toda suerte de ingenio, cuidado, esfuerzo y dedicación.

V

Una candidatura a un cargo público debe centrarse en el logro de dos objetivos: obtener la adhesión de los amigos y el favor popular. Conviene que la adhesión de los amigos nazca de los favores de los deberes de la amistad, de la antigüedad de las relaciones, y de un temperamento amable y cordial. La palabra -amigo-, cuando eres un candidato, tiene un significado más amplio que en tu vida corriente; de hecho, todo el que te demuestre alguna simpatía, que te trate con diferencia y que vaya a menudo a tu casa, ha de ser incluido en un círculo de tus amistades. Ahora bien, lo que te puede beneficiar más es que te consideren agradable y que te quieran los que son tuis amigos por motivos más sinceros, como el parentesco, ya sea carnal o político, la camaradería
[16] o cualquier otro vínculo de esta clase. Además, cuanto más íntimo es un amigo y, sobre todo, si vive en tu casa, cuesta mucho más esfuerzo conseguir que te aprecie y que desee que alcances el mayor prestigio posible; también sucede lo mismo con los de tu tribu,[17] con tus vecinos, con tus clientes, luego con tus libertos[18] y, al final, incluso con tus esclavos. Pues casi todo lo que se comentaba sobre tu reputación del hombre público proviene de tu entorno doméstico.
Después, es necesario crearse amistades de cada una de estas clases: para las apariencias, hombre de familia y cargo ilustres que, aunque no se esfuercen en hacerle propaganda, al menos aumentan en algo la dignidad del candidato; amigos para garantizarse la protección de la ley, los magistrados (y entre ellos, primero, los cónsules, y luego, los tribunos de la plebe
[19]) y amigos para conseguir el voto de las centurias, hombre que gocen de una influencia muy particular. Pon especial insistencia en procurarte y asegurarte el apoyo de quienes tienen, o esperan tener, gracias a ti, el dominio de una tribu, de una centuria o cualquier otro beneficio, pues, durante estos años, ha habido hombres ambiciosos que han trabajado activamente, poniendo en ello todo su celo y todo su esfuerzo, para lograr que los de sus tribus accedieran a las peticiones que les formulaban. Por tu parte, intenta de todas las maneras posibles que estos hombres sean partidarios tuyos de buen grado y con la mejor voluntad.
Si la gente fuera lo suficientemente agradecida, ya deberías tener todo esto a tu disposición, tal y como espero a que suceda. De hecho, durante estos dos años te has ganado el favor de cuatro de asociaciones a las que pertenecen los ciudadanos con más influencia electoral: Gayo Fundanio, Quinto Galo, Gayo Cornelio y Gayo Orquivio.
[20] Sé muy bien, pues estuve presente cuando te fueron confiadas las causas judiciales de estos hombres, lo que sus compañeros de asociación aceptaron y te garantizaron. Por lo tanto, ahora tienes que exigirles lo que te deben multiplicando tus advertencias, ruegos y exhortaciones, y procurando que se den cuenta de que no van a tener nunca otra oportunidad de demostrarte su agradecimiento. Sin duda les estimulará a moverse por ti tanto la perspectiva de los servicios que todavía te quedan por prestarles como el recuerdo de los favores que les hiciste recientemente. Y, puesto que tu candidatura se ha fortificado principalmente con esta clase de amigos, a los que te has ganado a base de defender sus causas judiciales, has de dejar claramente asignadas y distribuidas entre todos tus adeptos las funciones que cada uno de ellos debe de desempeñar; y así, siendo que no has importunado jamás a ninguno de ellos con petición alguna, haz que entiendan bien que cuanto crees que te deben te los has reservado para esta ocasión.

VI

Por otra parte, dado que hay tres cosa en concreto que condicen a los hombres a mostrar una buena disposición y a dar su apoyo a unas elecciones, a saber, los beneficios, las expectativas y la simpatía sincera, es preciso estudiar atentamente de qué manera puede uno servirse de estos recursos.
En los más pequeños beneficios los hombres encuentran motivo suficiente para apoyar a un candidato. Con mayor razón, aquellos a los que has salvado, que, como sabes, son muchos, comprenderán que, si no hacen lo suficiente por ti en una circunstancia como ésta, nunca más serán bien visto por nadie. Con todo, sigue siendo necesario que les formules tus ruegos e incluso que les hagas creer que, por nuestra parte, podemos estar en deuda con cuantos hasta ahora lo estuvieron con nosotros.
En cambio, por lo que se refiere a aquellos que albergan ciertas expectativas –un tipo de hombres mucho más diligente y servicial todavía- haz que les parezca que siempre estás preparado y dispuesto a ayudarles. Dales a entender, además, que valoras cuidadosamente los servicios que te han prestado: que quede bien claro que eres capaz de darte cuenta y de distinguir lo que proviene de cada uno.
El tercer tipo es el de los partidarios incondicionales, cuyo apoyo será conveniente consolidar con muestra de agradecimiento, adaptando tus discursos a las razones por las que cada uno parece ser partidario tuyo, demostrando unos sentimientos parecidos a los de ellos y haciéndoles concebir la esperanza de una amistad íntima y duradera contigo. Ahora bien, en todos estos casos, juzga y sopesa las posibilidades de cada persona, para saber de qué manera puede ser útil a cada uno y qué puedes esperar y pretender de cada cual.
De hecho, hay algunos hombres influyentes en sus barrios y sus municipios; los hay tan activos y elocuentes que, si bien antes no se esforzaron por buscar este tipo de influencia, no obstante, son capaces de dedicarse improvisadamente a ayudar a la persona con la que se sienten obligados o con la que desean complacer. Es preciso que te ocupes cuidadosamente de esta clase de hombres, de manera que ellos mismos entiendan que ya sabes lo que puedes esperar de cada uno, que aprecias lo que recibes y que te acuerdas de lo que has recibido. Pero hay otros que, o no son capaces de hacer nada, o incluso son odiados por los de sus propias tribus y carecen de energía y capacidad suficientes para hacer el esfuerzo que exigen las circunstancias. Procura distinguir quiénes son a fin de no quedarte pobre de recursos si depositas en alguno de ellos una esperanza excesiva.

VII

Si bien es necesario sentirse de antemano respaldado y protegido por unas amistades sólidas, no obstante, durante el período electoral, también uno se gana un buen número de amigos muy útiles. En efecto, entre tantos inconvenientes, la situación del candidato tiene esta desventaja: puedes hacer con dignidad lo que durante lo que el resto de tu vida no serías capaz de hacer a saber, aceptar la amistad de quien te plazca, de aquellos con los que, si hubieras intentado relacionarte en otro tiempo, habrían parecido que obrabas de manera improcedente; en cambio, si durante el período electoral no hicieras esto con muchas personas y poniendo gran empeño en ellos, no parecerías un candidato. Asimismo, te aseguro que no existe nadie, a no ser que de alguna manera esté vinculado a uno de tus rivales, de quien no puedas lograr, si te empeñas, que se haga merecedor de tu aprecio y de tu reconocimiento por los favores prestados; basta con que se dé cuenta de que lo tienes en alta estima, de que eres sincero con él, de que lo está haciendo bien y de que de todo esto va a nacer una amistad, no pasajera ni circunstancial, sino firme y duradera. No habrá nadie, créeme, por poco sensato que sea que deje escapar la oportunidad que se le ofrece de entablar amistad contigo, sobre todo cuando te han tocado en suerte unos rivales cuya amistad hay que depreciar y evitar, incapaces como son no sólo de llevar a cabo los consejos que te doy, sino de intentar siquiera ponerlos en práctica.
Pues ¿Cómo va a intentar Antonio granjearse el apoyo y la amistad de unas personas a las que no es capaz de llamar por sus propios nombres? Por mi parte, no creo que haya más estúpido que considerar partidarios tuyos a los hombres que no conoces. Se necesita poseer una gloria y un prestigio excepcionales y la celebridad de grandes empresas, para que unos ciudadanos, a los que nadie ha pedido el voto, le confieran el honor de un cargo a un candidato que ni tan siquiera los conoce. Ahora bien, que un hombre inútil, vago, sin el más mínimo sentido del deber, sin talento, infame, sin ningún amigo, supere a un hombre respaldado por el apoyo de la mayoría y por el aprecio de todos, esto no puede suceder sin que este último haya cometido una gran negligencia.

VIII

Por lo tanto, procura tener asegurada la adhesión de todas las centurias con amistades numerosas y diversas. Lo primero que debes de hacer salta a la vista: rodear de atenciones a los senadores, a los caballeros romanos y a cuantos hombres emprendedores e influyentes haya en todos los demás estamentos. Son muchos los ciudadanos activos y muchos los libertos emprendedores e influyentes que frecuentan el foro: pon el mayor empeño, valiéndote de tus propios medios o de las amistades comunes, en hacer partidarios tuyos a todos los que puedas; sal a su encuentro envíales emisarios, muéstrales la gran importancia de los servicios que te prestan.
A continuación, dedícate a la ciudad entera, a todas las corporaciones, a las aldeas, a los barrios; si te ganas la amistad de los hombres más importantes de estos grupos, podrás fácilmente, gracias a ellos, contar con el resto. Después ten presente en tu corazón y en tu memoria a Italia entera, compuesta y formada por tribus, y no permitas que haya ningún municipio, ninguna colonia, ninguna prefectura, en fin, ningún lugar de Italia, en el que no tengas el apoyo suficiente. Busca y sigue la pista de los hombres de cada lugar, conócelos, sal a su encuentro, asegúrate de adhesión, procura que hagan campaña a tu favor entre sus vecinos y que, por así decirlo, se conviertan en candidatos por cuenta tuya. Querrán tu amistad si ven que deseas la suya y, para que lo entiendan, debes de utilizar un lenguaje apropiado a su manera de ser.
Los que viven en los municipios y en el campo se consideran amigos nuestros sólo con que los llamemos por sus nombres y, si creen además que esta amistad les va a deparar una ayuda, no dejan escapar la ocasión de merecerla. Los demás candidatos y, sobre todo, los que son tu rivales, no los conocen siquiera; en cambio, tú, no es que sólo los conozca, si no que te será fácil intimar con ellos, y ésta es condición indispensable para que exista la amistad. Ahora bien, por importante que esto sea, tampoco es suficiente si no va acompañado de la expectativa de una amistad provechosa: no sea que vayas a parecer un mero nomenclator
[21]en lugar de un buen amigo.
Por consiguiente, una vez tengas como partidarios en las centurias a esos hombre que, dada su ambición, gozan de gran influencia ante los de su tribu, y así que hayas obtenido la ferviente adhesión de aquellos otros que, gracias a su situación en el municipio, en el barrio o en la corporación, tienen poder sobre algún sector de su tribu, entonces deberás las mejores esperanzas. Me parece que, si te esmeras, puedes ganarte el apoyo de las centurias del orden ecuestre con mayor facilidad: en primer lugar, conviene conocer a fondo a los caballeros (en realidad, son pocos), y después, es preciso conquistar su afecto (de hecho, la edad de estos muchachos los empuja fácilmente a la amistad). Además, ya tienes contigo a los jóvenes más sobresalientes y con más inquietudes culturales; por otro lado, como perteneces al orden ecuestre, ellos seguirán la opinión de su estamento si tú, por tu parte, te cuidas de tener asegurada la adhesión de estas centurias no sólo gracias a la predisposición del orden ecuestre sino también con la amistad de cada uno de ellos; y es que es extraordinariamente grande y digno de admiración el celo que ponen estos muchachos a la hora de buscar votos, de salir al encuentro de las gentes, de propagar las noticias y de acompañar al candidato.

IX

Y ya que he mencionado el séquito, cabe decir que también has de preocuparte de este asunto, de manera que a diario dispongas de un acompañamiento de toda categoría, clase social y edad, pues, precisamente de la afluencia del séquito se podrá deducir con qué fuerzas y con qué medios vas a contar en el Campo de Marte.
[22] Hay tres clases de componentes: los que van a saludarte a tu casa, los que te acompañan al foro y los que te siguen a todas partes.[23]
En el caso de los primeros que son los más numerosos y que, según ahora se estila, se dedican a ir a saludar a más de un candidato, tienes que hacer ver que incluso esta mínima cortesía te complace mucho. A los que vayan a tu casa dales a entender que valoras su gesto (demuéstralo ante sus amigos para que se lo cuenten, díselo repetidas veces a ellos mismos); en efecto, a menudo sucede que cuando estos hombres van a visitar a varios candidatos y comprueban que hay uno que valora en gran medida estas muestras de cortesía, estos se vuelcan a él, abandonan a los otros y, poco a poco, los que eran partidarios de todos pasan a serlo de uno solo; de fingirse votantes de un candidato pasan hacerlo en firme; pon también especial cuidado en lo siguiente: si oyeras decir o te dieras cuenta de que uno que se a comprometido contigo te está haciendo, por así decirlo, el doble juego, procura hacer ver que ni has oído ni sabes nada del asunto; si alguien, creyéndose sospechoso, quiere justificarse ante ti, sostendrás que nunca has dudado de sus intenciones ni crees tener motivo para hacerlo; en realidad, quien supone que no se está satisfecho de él en modo alguno puede ser tu amigo. De todas maneras, conviene conocer los propósitos de todos para saber qué grado de confianza se puede depositar en cada uno de ellos.
Los que te acompañan al foro te rinden mayor cortesía que los que te van a saludar, por lo tanto, demuestra y da a entender que eso es más de tu agrado y, en la medida de lo posible, ve al foro a unas horas determinadas: llegar cada día al foro rodeado de un séquito numeroso otorga una gran reputación y un gran prestigio al candidato.
La tercera clase la constituye el grupo de los que siguen al candidato a todas partes. Procura que cuantos lo hacen voluntariamente se den cuenta de que te consideras para siempre obligado con ellos por tal muestra de delicadeza; en cambio, a los que están en deuda contigo, exígeles claramente este servicio, si por su edad y ocupaciones pueden hacerlo, y, si hay algunos que no van a poder acompañarte en persona, que encomienden la tarea a sus parientes. Considero muy necesario y muy conveniente que vayas siempre rodeado de una gran multitud, y, además, te otorgará gran fama y prestigio que estén a tu lado aquellos a los que has defendido y los que, por mediación tuya, se han salvado resultando absueltos en un proceso; puesto que, gracias a ti y sin ningún gasto por su parte, unos conservan lo que poseían, otros el honor, otros la vida y todos sus bienes, y como no se les va a presentar otra ocasión de demostrarte su agradecimiento, pídeles claramente que te recompensen ahora con este deber de cortesía.

X

Como todo mi discurso gira alrededor en torno a la devoción de los amigos, creo que no debo de dejar de advertirte sobre las preocupaciones que es necesario tomar ante un asunto de este tipo: el mundo está lleno de engaños, de traiciones y de perfidia. No es esté el momento oportuno para plantear la eterna discusión sobre cómo se puede distinguir a un amigo bondadoso de uno que finge serlo: ahora me limito a ponerte en guardia.
Tus grandes cualidades han llevado a algunos hombres a simular que son tus amigos, al tiempo que a tenerte envidia. Recuerda, por tanto, aquella sentencia de Epicarmo de que los nervios y las articulaciones de la sabiduría consisten en no confiarse a la ligera,
[24] y así, una vez te hayas asegurado la devoción de tus amigos, estudia entonces los motivos y las peculiaridades de tus detractores y enemigos. Los hay de tres clases: los que se han visto perjudicados por ti, los que sin motivo alguno no te aprecian, y, finalmente, los que son muy amigos de tus competidores.
Por lo que se refiere a cuantos has perjudicado al actuar en su contra para defender a un amigo, justifícate ante ellos claramente, a pela a tus deberes como amigo y hazles concebir la esperanza de que, si ellos te brindan su amistad, también te ocuparás de sus asuntos con la misma dedicación y el mismo sentido del deber.
Ante los que, sin motivo alguno, no te tienen aprecio, dedícate enteramente a alejar de ellos este sentimiento hostil haciéndoles algún favor, dejándoles creer que se lo vas a hacer o manifestando gran interés hacia sus personas. Con quienes muestran la peor disposición hacia ti, dada la amistad que les une a tus rivales, válete de los mismos medios que vas a emplear con los anteriores y, si consigues hacer que te crean, da muestra de afecto incluso hacia tus mismos competidores.

XI

Como ya he hablado bastante sobre la manera de trabar amistades, es preciso que trate ahora otro aspecto de la candidatura que atañe a la manera de ser del pueblo. Esté desea que el candidato lo conozca por su nombre, lo halague, mantenga un trato asiduo con él, sea generoso, suscite la opinión popular y ofrezca una buena imagen en su actividad pública.
Para empezar, haz que salte a la vista tus esfuerzos para conocer a los ciudadanos y exagerarlos a fin de mejorar día a día estas relaciones: no hay nada, me parece, que haga a un candidato tan popular y tan grato. Después, convéncete de que es necesario simular aquellas cualidades que no posees por naturaleza de tal manera que parezca que actúas con toda espontaneidad. De hecho, no es que te falte esa afabilidad propia del hombre bondadoso y amable, pero también es muy necesaria la adulación, algo que, aunque en la vida corriente constituya un defecto vergonzoso, se hace imprescindible en una candidatura. Es verdad que la adulación es reprobable cuando los halagos corrompen a un hombre, pero cuando lo hacen más amistoso, entonces no tiene por que ser tan censurada; resulta imprescindible para un candidato cuyo aspecto, cuya imagen y cuyas palabras deben variar y adaptarse a las opiniones e inclinaciones de todos con los que se encuentre.
Por lo que respecta a la asiduidad, no existen reglas; la misma palabra ya indica lo que es. Es cierto que resulta de gran provecho no ausentarse nunca de la ciudad, ahora bien, las ventajas de la asiduidad no están solamente en quedarse en Roma y en el foro, sino también en hacer campaña asiduamente, en conversar a menudo con las misma personas y en no permitir en la medida de lo posible, que nadie pueda decir que tú no le has formulado tus peticiones y que no lo has hecho atenta e insistentemente.
La generosidad, por su parte, abarca un amplio campo: se pone de manifiesto en el uso del patrimonio familiar que, aunque no pueda ser apreciado directamente por las masas, también resulta muy de su agrado si los amigos lo alaban. Se pone en manifiesto en los banquetes, que tenéis que organizar, tanto tú como tus amigos, ya sea para gente diversa ya para cada una de las tribus. Se pone de manifiesto incluso en tus actividades, de las que has de dar cuenta y hacer partícipe a todo el mundo. Procura ser accesible día y noche y que esté abierto no sólo el portal de tu casa sino también el de tu rostro y tu expresión, es decir, las puertas del alma; si éstas permiten entre ver, ocultas, unas segundas intenciones, de poco sirve dejar libre la entrada. Pues los hombres no solamente quieren recibir promesas, sobre todo cuando se trata de un candidato, también quieren que se las hagan con liberalidad y deferencia; por lo tanto, aquí tienes una regla bien fácil de seguir: lo que tengas que hacer, muéstrate dispuesto a hacerlo con interés y de buen grado. Hay otra regla más difícil y que se adapta más a las circunstancias que a tu propia manera de ser: aquello de lo que no sea capaz, niégate a hacerlo amablemente o no te niegues; lo primero es propio de un hombre bueno, pero lo segundo de un buen candidato. Así, cuando se nos pide algo que no podemos prometer honradamente y sin prejuicio para nosotros – como si, por ejemplo, alguien no s rogase que aceptáramos una causa en contra de un amigo nuestro-, hay que negarse cortésmente, enarbolando los lazos de la amistad, demostrando cuánto pesar supone esta negativa y convenciendo de que se pondrá remedio a este asunto en otra ocasión.



XII

Oí decir a una persona, a propósito de ciertos oradores a los que quería confiar su causa, que los términos en los que se expresó el que le había negado su defensa fueron más de su agrado que los utilizados por el que había aceptado hacerlo: hasta este punto los hombres se dejan cautivar por el aspecto y por las palabras antes que por la realidad de su propio beneficio. Esto último merece sin duda tu aprobación; lo otro va a ser más difícil que lo acepte un seguidor de Platón como tú, pero, de todas maneras, voy a aconsejarte maneras como requiere tu situación. En realidad, aquellos a los que te hayas negado a ayudarles en nombre de algún deber de amistad, puede que, a pesar de todo, se marchen con calma y serenidad; en cambio, aquellos otros a los que hayas dicho que no, alegando bien asuntos de tus amigos, bien otras causas judiciales más importantes o aceptadas anteriormente, pues todos son así: prefieren una mentira a una negativa.
Gayo Cota,
[25] un maestro en estrategia electoral, solía decir que tenía por costumbre a todo el mundo sus servicios, a no ser que le pedieran algo en contra de su deber, y que se los ofrecía a aquellos cuya disposición juzgaba muy conveniente estar. No decía que no a nadie, por que a menudo surgía algún imprevisto que impedía a cuantos había hecho una promesa que la aprovecharan, de manera que frecuentemente tenía menos ocupaciones de las que se había imaginado. Así mismo, aseguraba que no puede tener la casa llena de gente quien solo acepta los compromisos que se ve capaz de adquirir, que el azar ocasiona que vaya bien un asunto con el que no contabas, y, en cambio vaya mal otro que creías tener por la mano; por lo tanto, decía, lo ultimo que se debe tener es que se enfade la persona a la que se ha mentido.
Las promesas quedan en el aire, no tienen un plazo determinado de tiempo y afectan a un número limitado de gente; por el contrario, las negativas se granjean, indudable e inmediatamente, muchas enemistades: y es que son más las personas que piden poder disfrutar de los servicios de uno que las que, de hecho, acaban disfrutando de ellos. Así pues, es preferible que, de vez en cuando, unos pocos se enfaden contigo en el foro, a que lo hagan todos a la ves y en tu casa, habida cuenta sobre todo de que se enfadan mucho más con los que les han dado una negativa que con aquel que, al parecer, se ve impedido a ayudarles por algún motivo importante, pero que, si de algún modo pudiera, cumpliría gustosamente con su promesa.

Para que no parezca que me he desviado de mi plan al tratar sobre estas cuestiones en una parte de mi discurso reservada al valor popular en la campaña electoral, señalaré ahora que todo lo expuesto concierne no tanto a la devoción de los amigos, como a la popularidad del candidato. Y aunque hay algunos consejos que también son válidos para cultivar las amistades, como responderles con amabilidad o ayudarles atentamente en sus asuntos y en sus problemas, aquí, de lo que estoy hablando es de cómo puedes atraerte a las masas, para que de noche tu casa se llene de gente, para que muchos conciban la esperanza de que les vas a ayudar, para que, cuando se vayan, sean más amigos tuyos que cuando llegaron, y para que los oídos del mayor número posible de personas se llenen de los mejores elogios.

XIII

A continuación debo hablar de la opinión pública, algo que ha de preocuparte muchísimo. De todas maneras, ten en cuenta que lo que he ido exponiendo a lo largo de mi discurso también contribuye a que se divulgue una buena opinión sobre ti: la fama de orador, el afecto de los publicanos y del orden ecuestre, la simpatía de los nobles, el constante apoyo de los jóvenes, la compañía asidua de los que has defendido, la multitud, proveniente del los municipios, que acude a tu lado; todos los que dicen y piensan que los conoces bien, que les hablas con amabilidad, que les has pedido muchas veces el voto atentamente, que eres afable y generoso; así como el hecho de que tu casa este llena de gente en plena noche, que cuentes con la constante presencia de todo tipo de personas, que satisfagas a todos con tus palabras y a muchos con tus obras que pongas esfuerzo, habilidad y diligencia en conseguir, en la medida de lo posible, no que tu fama se extienda desde tus partidarios al pueblo, sino que el pueblo, por si mismo, cobre gran afecto por ti.

Ya te has conquistado a las masas urbanas y has conseguido el aprecio de los que presiden las asambleas populares al honrar a Pompeyo al aceptar la causa de Manilio y al defender a Cornelio;
[26] es preciso alimentar esta popularidad de la que nadie ha gozado hasta ahora sin haber obtenido a la vez la simpatía de los ciudadanos más ilustres. Debes conseguir también que todos sepan que cuentas con los mejores deseos de Gneo Pompeyo y que conviene mucho a su causa el éxito de tus aspiraciones.

Por ultimo, procura que toda tu campaña se lleve a cabo con un gran séquito, que sea brillante, espléndida, popular, que se caracterice por su grandeza y dignidad, y, si de alguna manera fuera posible, que se levanten contra tus rivales los rumores de crímenes, desenfrenos y sobornos, algo que no desentonaría con sus costumbres. En esta campaña también tienes que velar al máximo por ofrecer buenas expectativas en tu política y por que se te considere una persona integra. Ahora bien, mientras seas candidato, no debes intervenir en ningún asunto del Estado ni en el Senado, ni en las asambleas populares; es necesario por lo tanto que te contengas, para que el Senado crea, a partir de tu conducta que te vas a erigir en defensor de su autoridad; para que los caballeros romanos y los ciudadanos ricos crean, a partir de la vida que has llevado, que velarás por su descanso y por su tranquilidad; y para que las masas crean dado que por lo menos en las asambleas y en los tribunales pronunciaste discursos populistas, que no vas a ser contrario a sus intereses.

XIV

Estas son las ideas que acudían a mi mente a propósito de aquellas dos consideraciones matutinas sobre las que te proponía reflexionar cuando a diario descendieras al foro: “soy un homo novus, aspiro al consulado”. Queda la tercera: “ésta es Roma”, una ciudad constituida por el concurso de los pueblos, en la que abunda la traición, el engaño y todo tipo de vicios, en la que hay que soportar la arrogancia, la obstinación, la envidia, la insolencia, el odio y la impertinencia de muchos. Creo que tiene que ser muy prudente y muy hábil el que vive rodeado de tantos hombres con vicios tan diversos y tan graves, para poder evitar la hostilidad, las habladurías, la traición, y para que una misma persona pueda adaptarse a tal variedad de costumbres, de discursos y de intenciones.
Por esta razón persevera todavía más en seguir el camino que te has marcado: sobresalir en la elocuencia. Gracias a ella, uno puede en Roma ganarse y atraerse la simpatía de los hombres y, a la vez, evitar los obstáculos y los ataques. Y dado que el principal vicio de esta ciudad suele ser olvidarse de la virtud y de la honradez, a este respecto, conócete bien a ti mismo, es decir, date cuenta de que tú eres la clase de persona capaz se suscitar en tus adversarios el peor temor a un proceso y a una condena; has que sepan que los observas y los vigilas: temerán no solo tu manera escrupulosa de actuar y el prestigio y la fuerza de tu palabra, sino también y sin duda la devoción que te profesa el orden ecuestre. Ahora bien, no quiero que les hagas ver esto de modo que parezca que ya tienes preparada una acusación, sino que puedas lograr más fácilmente lo que te propones valiéndote de este temor.

Dedica enteramente todas tus fuerzas y facultades a conseguir nuestra aspiración. Sé que no hay ninguna asamblea tan corrompida por el soborno como para que algunas centurias no voten gratis al candidato al que están estrechamente unidas. Por tanto, si velamos por un asunto tan importante, si logramos que los que nos quieren bien pongan el máximo celo en ayudarnos si asignamos una función determinada a cada uno de los hombre que nos apoyan y que gozan de influencia, si planteamos a nuestros adversarios las perspectivas de un proceso, si infundimos temor en sus intermediarios y si frenamos de algún modo a los que ofrecen dinero a su nombre, se puede conseguir que no haya sobornos o que éstos no sirvan de nada.

Estas son las cosas que, no es que las sepa yo mejor que tú, pero sí que he creído poder, con mayor facilidad de la que a ti te permiten tus muchas ocupaciones, aunar y enviarte por escrito. Sin embargo, no lo he hecho de manera para que sirvan para todo el que quiera aspirar a una magistratura, sino para a ti en particular y para esta candidatura tuya en concreto; de todos modos, si te parece que haya algo que se tenga que cambiar o suprimir del todo, quiero que me lo digas, por que deseo que este breviario de campaña electoral sea considerado perfecto en todos los aspectos.

[1] El concepto de homo novas es difícil de precisar: en términos generales, hace alusión a aquella persona que, careciendo de antepasados nobles, es decir, sin tradición familiar en el Senado y en las magistraturas, llega a ser el primero de su familia que accede a uno de estos cargos políticos y que transmite, así, la nobleza a sus descendientes. Éste fue el caso de Marco Tulio Cicerón, que se convirtió automáticamente en senador al desempeñar, en el año 75, el cargo de cuestor en Sicilia, y que fue después, en 66, pretor, lo que le permitió acceder al consulado. Los homines novi –a veces denominados simplemente novi- solían ser menos preciados por la antigua nobleza, que los consideraba como advenedizos.
[2] Marco Tulio Cicerón, en su tratado sobre la adivinación, hace referencia a un pasaje de una obra perdida del filósofo ateniense Demetrio de Falero, en el que se señalaba que Demostenes tenía gran dificultad en pronunciar la letra r y que se ejercito hasta que pudo hacerlo perfectamente.
[3] Los publicanos eran los que habían alquilado al Estado la recaudación de diversos tipos de impuestos, estaban organizados en sociedades de accionistas y gozaban de mucha influencia política y social.
[4] Cicerón pertenecía al llamado orden ecuestre, designación ésta que hace referencia al origen militar, la caballería de sus componentes; éstos pasaron después a constituir un grupo social, formado por patricios y plebeyos, muy enriquecido gracias a los negocios, al cobro de tributos y a otras actividades financieras a las que la nobleza política no podía dedicarse
[5] Gneo Pompeyo Magno (106-48), el famoso militar y político, adversario de Julio Cesar en la guerra civil, gozo de gran popularidad e influencia política en tiempos de Cicerón. El apoyo de Pompeyo podía construir una importante ayuda para el aspirante al consulado, pero también podía provocar el recelo de algunos miembros de la nobleza rivales al general romano.
[6] Publio Sulpicio Galva y Lucio Casio Longino se contaban entre los rivales de Cicerón en estas elecciones; Casio Longino llegó a estar después implicado en la conspiración de Catilina.
[7] Antonio, el contrincante más temible de Cicerón y que alcanzó el consulado junto a él, contrajo tantas deudas que sufrió el embargo de sus bienes y fue condenado por insolvente; asimismo, se le acusó de expoliar a los griegos cuando estaba en Acaya al mando de la caballería de Sila, por lo que fue sancionado por los censores con la expulsión del Senado.
[8] Los pretores eran aquellos magistrados encargados de la administración de la justicia, a los que también se les solía encomendar el gobierno de las provincias conquistadas.
[9] Antonia había obtenido del Senado una legatio libera, es decir, la autorización para poder abandonar Roma a fin de hacer propaganda electoral en los municipios.
[10] Marco Mario Graditano, seguidor de Gayo Mario, fue dos veces pretor y parece que su muerte en el año 82, fue ordenada por Sila. El sepulcro junto al que fue asesinado era el de Quinto Lutacio Cátulo, que con Mario había vencido a los cimbros.
[11] Aquí se hace alusión a las relaciones de Catilina con la vestal Fabia, hermanastra de Terencia, la mujer de Cicerón.
[12] Quinto Curio y Quinto Anio eran senadores muy relacionados con Catilina y que después fueron acusados de conspiran con él.
[13] Hasta los dieciséis años los niños vestían, al igual que los magistrados, la toga pretexta que se caracterizaba por llevar una orla de color púrpura.
[14] Catilina, siendo protector en África en los años 67-66, fue acusado de concusión y procesado. Siempre se supo que obtuvo la absolución gracias a los sobornos que hizo a los jueces.
[15] Gayo Celio Caldo fue cónsul en el año 94 con Gneo Domicio Enobarbo.
[16] La sodalitas, que traducimos por camaradería, es el término con el que se designaba a las asociaciones o cofradías que en un principio eran simplemente religiosas, aunque muy a menudo adquirían también un carácter político.
[17] Las tribus eran agrupaciones de familias de una misma procedencia, tanto urbana como rústica, y que alcanzaron el número de treinta y cinco. Se reunían también en comicios para elegir a las magistraturas inferiores, como los ediles curules, encargados de la vigilancia de la ciudad, de su aprovisionamiento y de los juegos públicos, y los cuestores, que administran las finanzas.
[18] Si bien durante la monarquía los clientes eran hombres libres que se sometían a la dependencia de un patrono del que recibían protección y al que estaban sujetos por determinados lazos jurídicos, desde finales de la república la clientela se convirtió en el status social hereditaria, consagrado por el uso y reflejado en las leyes. El cliente recibía de su patrono asistencia económica y jurídica y, a cambio, debía prestar su ayuda en la vida pública y privada, así como prestarle ciertas muestras de respeto, especialmente la visita protocolaria de cada mañana, la salutatio. Los libertos eran los esclavos que habían sido manumitidos por sus dueños y que, muy a menudo, pasaban a establecer una relación con éstos parecida a la clientela.
[19] Los tribunos de la plebe eran los magistrados encargados de defender y representar a la plebe ante las autoridades patricias.
[20] A todos ellos Cicerón defendió de diversas acusaciones entre los años 66 y 64.
[21] El nomenclator era el esclavo que se dedicaba a recordarle a su amo, sobre todo si éste era un candidato los nombres de las personas con las que se encontraba en su camino.
[22] El Campo de Marte era una llanura situada a lo largo del Tíber, donde tenían lugar reuniones del ejercito, se hacían practicas militares y se daba cobijo a los electores del día de la votación.
[23] Llamados respectivamente salutatores, seductores y adsectatores.
[24] Esta sentencia debía de figurar en alguna de la obras, hoy perdidas, escritas en griego por el siciliano Epicarmo, que vivió a principios del siglo primero antes de nuestra era.
[25] Gayo Aurelio Cota era un famoso orador que fue cónsul en el año 75.
[26] En el año 66 el tribuno Gayo Manilio presentó una ley en la que proponía que se le otorgara a Pompeyo el mando de la guerra en Oriente y a favor de la cual Ciceron pronuncio un discurso Pro leje manilia seu de imperio Gn. Pompe, que le granjeó una gran popularidad. Tanto Manilio como Gayo Cornelio fueron defendidos por Cicerón en sendos procesos que se incoaron contra ellos en los años 66 y 65