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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Una nueva curul, un nuevo gobierno

David Navarro


Las fiestas Nonas Caprotinas se celebran para conmemorar la desaparición de Rómulo, fundador y por ello, primer Soberano de Roma. Entre los años 753 (de la fundación) y el 717, Rómulo mató a Remo. El primero murió en el 717, todo antes de Cristo; se produjo entonces el interregnum o interregno, que es el periodo en el que nos encontramos ahora, es decir, el periodo entre la elección y la coronación, que en este caso, habrán de ser las tomas de protesta de los diputados y de los jefes delegacionales, según corresponda. En la Roma de entonces, el senado (los ancianos) eligió a Numa Pompilio; ahora nosotros, hemos elegido con el favor del voto popular a nuestros compañeros.

Mucho tiempo después, durante la República romana y posteriormente durante el Imperio, la sella curulis (silla curul) servía como el símbolo desde el cual los magistrados veteranos o los promagistrados que poseían imperium (dominio, poder público, autoridad) tenían derecho a sentarse, derecho que incluía al dictador, al magister equitum, al cónsul, al pretor y al edil curul. En la época final de la República, Julio Cesar se sentaba en una silla curul de oro debido a su cargo de dictador vitalicio.

La silla curul estaba habitualmente construida en marfil, tenía patas curvas, formando una amplia X. No poseía respaldo, y sus brazos eran bajos. La silla podía ser plegada, siendo así fácilmente transportable para ser usada por los magistrados y los comandantes en el campo. Tito Livio, nos sugiere que podría proceder de Etruria.

Han pasado 2 mil 700 años desde que esto pasó; después vinieron los griegos y definieron a pesar suyo, los procesos que nos dan sustancia de principio en términos de la organización de la sociedad. Fundaron la democracia y la polis y nos permitieron evolucionar, nos enseñaron que la palabra debía ser considerada una tekne. En Grecia se establecieron las escuelas de la palabra y con ellas, se definió el espacio de la racionalidad a partir de la elocuencia. De ahí vinieron los hombres del poder de la palabra y los doctos en ella, los doxa.

Diputar quiere decir elegir o designar a alguien para algo, quien lo elige es el diputador y el electo y designado es el diputado. El paso de los siglos y el desarrollo de la humanidad han establecido nuevos paradigmas en relación con la organización de las sociedades y por supuesto, con la definición de los poderes y de quiénes y cómo tienen imperium. Hoy por hoy nos encontramos, con que en breve tiempo, catorce días, para el caso de los diputados a la Asamblea Legislativa del DF y un mes para el de los Jefes Delegacionales, habrán de terminar los respectivos interregnos y las tomas de protesta definirán el inicio de los quehaceres que les han sido encomendados por los diputadores.

Los diputados habrán de hacer uso de la palabra y de sus técnicas de elocuencia, para convencer a los demás de que lo que propongan es digno de ser escuchado, que es necesario abundar acerca de ello, que es necesario resolver en consecuencia, en positivo y en beneficio de los diputadores. Para ello, los diputados organizan sus quehaceres en tres asuntos fundamentales y en otro indirecto pero que hasta la fecha ha sido necesario. Los tres primeros son: la atención a las leyes (establecer nuevas, derogar las existentes, reformar sus contenidos, con todo ello: establecer, vigilar y reformar las estructuras); en segundo término, aprobar el presupuesto (ingresos y egresos de las autoridades del Gobierno del DF y de sus jefaturas delegacionales) y en tercer orden, vigilar el buen funcionamiento de los gobiernos en términos financieros y de administración pública.

El cuarto apartado es el de la gestión, al que concedo en lo particular poca importancia en relación con los diputados ya que para eso hemos elegido un gobierno encargado de esas tareas. Los perredistas inventamos la existencia de los Módulos de Atención, Orientación y Quejas Ciudadanas con la intención manifiesta de mantener a los diputados cerca de sus diputadores, ya que es esta una necesidad de los vecinos y una añeja demanda de aquellos que se han ido transformando en ciudadanos. En estos módulos habremos de establecer un equipo especial, especializado o especializándose para la atención de los vecinos. NO ES EL DIPUTADO EL QUE GESTIONA.

En esta perspectiva aprendamos a llevar a cabo nuestras tareas respectivas y enseñémonos y enseñemos a los ciudadanos como se abren las puertas de los gobiernos y de los lugares que no han comprendido que todos en conjunto somos los representantes de la ciudadanía y que nos han mandado servirles con gusto y honestidad. Hagamos que la visita de los diputados y del jefe delegacional a los ciudadanos sea el espacio para una relación más cordial con los ciudadanos después de haber hecho nuestro trabajo correctamente. No estoy hablando de que los ciudadanos formen parte de un equipo de coristas a modo, no, sino de un trabajo que es responsabilidad de los servidores públicos que deben ser especialistas en sus ramos y servir para resolver y no para revolver.


En donde no hay agua debe acercarse el agua. En donde no se recoge la basura debe recogerse y en donde no hay seguridad debe haberla. Estos asuntos, son responsabilidad del Jefe Delegacional, pero no son directamente su tarea, sin embargo, sí lo son de su gobierno, de las personas a las que ha designado PARA ELLO; por eso, quienes trabajan en esas responsabilidades se denominan servidores públicos. Insisto en lo que hemos mencionado ya en otras ocasiones, estos personajes, tanto el diputado, como el Jefe Delegacional, deben actuar generando a partir de su autoridad política (la que les ha dado la sociedad) los elementos necesarios para el desarrollo de las tareas de los gobiernos y sus instituciones y deben reconvenir a quien no las realice adecuadamente, así como castigar de plano, a quien deliberadamente se beneficia de modo anómalo, de sus encargos y de las circunstancias que generan problemas a los demás.

El siglo pasado tuvo como eje central de sus definiciones históricas la actuación del presidente en turno, del presidencialismo pues. Nosotros nos encontramos todavía en el emblemático principio del siglo XXI, a doscientos años del inicio de la lucha por la independencia de la patria y a cien del inicio de una revolución que nos debe orillar a pensar de manera sobria en la república y su eterna evolución; en este sentido, gracias al PRD y a sus militantes históricos de los cuales todos forman parte, este siglo debe ser el siglo de la gente, la silla curul debe ahora ser tomada por los representantes reales de la gente, este debe ser el siglo del pópulos, el siglo de los más.

Nosotros estamos llamados a transformar al mundo en la parte que nos corresponde. Aunque nos parezca pequeña e insignificante, nuestra aportación es fundamental para la vida de hombres, mujeres, niños, ancianos, discapacitados, iletrados, empresarios nacionalistas y democráticos, indígenas y para el proceso evolutivo de la sociedad en general; esa es nuestra tarea, preparémonos para cumplirla con dignidad.



Iztacalco, septiembre 1 de 2009

Perredizar Iztacalco

David Navarro

Las políticas públicas deben ser las acciones sistémicas y sistemáticas llevadas a cabo por el gobierno, sus instituciones y/o las que se desprenden de la relación del gobierno con agentes diversos y específicos. Toda política pública tiene como fin incidir de un modo específico en la vida de los ciudadanos.

Sus características sistémicas, implican el hecho de partir de la voluntad manifiesta para tomar decisiones, es decir, son, en un inicio, un acto decisional, integrado a un proceso general del cual se desprenden otras decisiones de modo sistemático.

Pero una política pública, también puede ser la no acción específica en relación con un hecho o acontecimiento determinado; pero tanto la acción como la inacción, habrán de ajustarse al esquema institucional legalmente establecido.

Toda política pública, debe cumplir la característica universal de satisfacer una necesidad social, es decir, si no es necesario llevar a cabo una actividad, entonces, no hay que llevarla a cabo.

En relación con el párrafo anterior, todos recordamos el chusco pasaje celebre, que se contaba en la época en que en todas las esferas de poder gobernaba el omnipotente PRI: en breve tiempo voy a mandar construirles un puente para que puedan cruzar el río, dijo el presidente. De entre la multitud, un hombre del pueblo le dijo al presidente; pero con todo respeto señor presidente, aquí no hay ningún río. A lo que el presidente replicó rápidamente: entonces, de manera inmediata, primero les voy a mandar a poner el río.

Si pudiéramos ver la vida institucional exenta de sus componentes ideológicos, tal vez pensaríamos en que, si un hombre tiene hambre nosotros podríamos darle comida para satisfacer su necesidad y ya. Pero si nosotros gobernáramos desde una perspectiva de derecha pensaríamos que ese hombre es el único y pleno responsable de su problema y que su necesidad debe ser satisfecha por él mismo y sin que en ella medie intervención gubernamental de ninguna naturaleza. Ahora bien, si nosotros gobernáramos desde una perspectiva de izquierda, no sólo le proveeríamos alimento de manera inmediata para solventar su necesidad inmediata. La perspectiva de izquierda siempre va más allá, y debe establecerse de manera solventadora, en la profundidad de la causa, para ser entonces un proceso decisional sistemático, que permita resolver de manera perene o por lo menos en el mediano o largo plazos el requerimiento alimentario del necesitado; todo ello, debe implicar de modo indisoluble, la participación de aquel hombre de manera interactuante.

Louis Althuser en su libro “La Filosofía como Arma de la Revolución” nos explicó que para pervivir, un sistema debe reproducir las condiciones que permitan reproducir al sistema mismo como tal.

Ahora bien, debemos situarnos en el aquí y el ahora, es decir, reconociendo objetivamente las condiciones que prevalecen en nuestro tiempo-espacio, asumiendo por ejemplo a la televisión como “sujeto pedagógico” de la sociedad en general, hasta llegar al punto en el que Giovanni Sartori nos define, como la generación del “homo videns”; no es casual que las campañas político-electorales más exitosas, no tienen que ver tanto con las políticas públicas desarrolladas por los gobiernos, emanados de cualquier partido o personalizados en cualquier individuo, como con el desarrollo que estos agentes llevan a cabo por medio de la televisión; inclusive hemos llegado al punto de que algunos candidatos se ponen de moda (quizá nadie recuerda lo que hizo Vicente Fox como gobernante de Guanajuato, pero todos recordamos sus ocurrencias: “hoy, hoy, hoy; chiquillos y chiquillas; ya, ya ,ya;” o tal vez recordamos el gallito feliz de Andrés Manuel, su mote personal: “el peje”, o sus conferencias de las seis de la mañana; o sabemos que Peña Nieto se casó con la Gaviota y que Lucero le ayuda a promover su informe de gobierno.

Insisto, si la política pública por muy buena que sea, no nos ayuda a reproducir las condiciones para la reproducción del esquema de gobierno con el cual suponemos vivir y desarrollarnos de la manera más adecuada; entonces y mientras las condiciones objetivas no se instalen de manera adecuada, en el consciente-colectivo, entonces, lo harán de manera fatal e irremediable, las nocivas condiciones subjetivas que al sistema neoliberal le interesa hacer prevalecer.

Toda esta explicación me hace pensar, salvando las distancias históricas necesarias, que si Roma, romanizó a los pueblos a lo largo y ancho de su vasto imperio, nosotros debemos perredizar de manera benévola a los ciudadanos en los territorios en los que gobernamos, es decir, debemos llevar a cabo, políticas públicas desde una perspectiva ideológica de izquierda; pero debemos asumir de manera real e inmediata que no son estas políticas, las únicas valoraciones que contemplan los ciudadanos para definir sus preferencias políticas o electorales y más aún, su proceso interactuante en la sociedad a la que pertenecen.

Nosotros no nos hemos instalado de manera profunda, real y permanente, en las raíces de la conciencia social de nuestras comunidades y hemos dejado de lado, el proceso emocional que a pesar de nosotros ayuda a los ciudadanos en la hora de la toma de decisiones, es decir, debemos establecer nuestras políticas públicas como procesos plenamente incidenciales, es decir, que nuestras políticas públicas, deben llevarse a cabo y ser comunicadas como hechos que inciden positivamente en la comunidad de modo tal que la imagen pública del hecho o la cosa en sí misma, pueda instalarse, si se me permite decirlo de este modo, en la consciencia emocional de los individuos, que es el lugar de donde provienen también las decisiones que en términos tácitos, los ciudadanos consideran como malas o como buenas, aduciendo que la “venta y la compra emocional” de nuestras benévolas acciones, habrá de propulsar en el ciudadano los elementos de análisis necesarios que le definan a votar por nuestro partido, en el entendido implícito, de que: seremos los garantes institucionales de las políticas públicas en su beneficio inmediato y en su benévolo desarrollo integral en el mediano y largo plazos.

Barquito de papel

David Navarro


Barquito de papel,
sin nombre, sin patrón y sin bandera,
navegando sin timón
donde la corriente quiera.

Aventurero audaz,
jinete de papel cuadriculado,
que mi mano sin pasado
sentó a lomos de un canal.

Cuando el canal era un río,
cuando el estanque era el mar,
y navegar era jugar con el viento,
era una sonrisa a tiempo,
fugándose feliz de país en país,
entre la escuela y mi casa,
después el tiempo pasa
y te olvidas de aquel barquito de papel.

Barquito de papel,
en qué extraño arenal
han varado
tu sonrisa y mi pasado,
vestidos de colegial.

SERRAT







Estamos en un periodo de transición política y social, que puede quedarse en un periodo más de alternancia. La diferencia es cambiar para cambiar o transitar sin cambiar. Supongamos que todo, en el periodo que termina, se hizo mal; supongamos que todo se hizo bien; supongamos que puede mejorar o porque se hizo mal, o porque se hizo bien. Situémonos entonces, en esta última postura y planteémonos la perspectiva de que algo o todo puede estar mejor.

Coincidamos en el entendido de que en política todos los procesos inician, se desarrollan, maduran y terminan, PERO NO HAY VACIOS. Este pensamiento habrá de llevarnos a establecer entonces unas preguntas: ¿ya maduró nuestro proceso?, ¿ya va a terminar?, ¿hacia dónde queremos ir?, ¿con quién habremos de acompañarnos?, ¿cuál será la manera de navegar ese mar?, ¿cuándo habremos de detenernos un poco para saber si estamos en lo correcto o si debemos reformular, replantearnos la ruta y el modo de transitar por ella, cuándo?

Nuestro gobierno es y será, fruto de muchas luchas, de muchas historias; quizá de cada una de ellas y de todas juntas también. Es correcto gobernar por todos lados, pero es incorrecto gobernar para todos lados, es decir, sin rumbo político, sin destino social, sin concepción que nos oriente en cuanto a los principios que habrán de regular nuestro actuar.

Me parece que nuestro gobierno debe destacarse por ser el gobierno de los niños y de los jóvenes y de los adultos y de los hombres y mujeres responsables y de la educación y de los discapacitados y de la perspectiva de género y de la cultura y del esparcimiento y del respeto por los derechos de todos, es decir, debemos ser plenamente incluyentes en cuanto a las tareas y a los personajes que nutrirán la vida de nuestra administración.

El mejor barco será el que tiene los muchos marineros que antes y durante la travesía, aporten sus talentos. Aunque todos querrán timonearlo, no será posible, porque uno de todos habrá de ser el responsable, indisolublemente, indefectiblemente. Otros irán en medio, otros siempre irán atrás, en la popa, no podrán ir hasta adelante, no será su tarea. De estos últimos, de los que van atrás, su trabajo debe ser el de recordar al timonel por donde regresar en caso de que equivoque la ruta, sobre todo si hay huracanes o alguna otra calamidad en el trayecto; en este caso, todos los demás ayudarán a evitar los daños y a controlarlos en caso de que se presenten; ayudarán siendo solidarios con todo el proceso; en el mar y con estado de crisis, no hay tiempo para perder; la holganza y la paciencia de Job, así como la desatención, serán nocivas. Si es necesario regresar al origen, al principio, los últimos de la fila dirigirán el proceso, ya sé que casi nunca nadie les pone atención a los de abajo, a los de atrás, pero también tienen sus tareas en la historia; ellos pasarán un mensaje al capitán, utilizarán para ello, un método que se llama de voz en voz, pero si entre ellos y el capitán, todos están queriendo salvar su vida sin importar nada más, entonces no podrán pasar el mensaje, entonces, estos de atrás, habrán de alzar la voz, hasta que los escuche el capitán y le explicarán después de revisar los sextantes, como regresar al principio, le gritarán sin cansancio y sin empacho alguno al capitán, HASTA QUE LOS ESCUCHE; su objetivo es que ni el capitán, ni los de en medio se pierdan en el camino; repito, su tarea será orientar el retorno a los principios. En las crisis, como en las alegrías hay veces que el camino se ve diferente a lo que es en realidad. Cuando nos perdemos siempre es bueno recordar DE DÓNDE, POR DÓNDE Y CÓMO vinimos a parar hasta aquí, ¿no lo creen?

El mejor barco, es aquel en el que siempre se revisa el mapa y en el que se sabe pensar, por ejemplo: que partimos de algún sitio y nos dirigimos a un destino; es aquel que tiene un capitán, que se prepara para la travesía, que vive apasionado por el presente, sabiendo que en sus manos está el barco y el futuro de quienes van con él y de las personas que desde otros rumbos le apoyaron, el futuro de quienes los esperan a todos juntos con los buenos resultados que debe tener este viaje.

En este barco no todos mandan, hay un capitán y es el responsable, debe saberlo y asumirlo y desarrollar la tarea, dándole a su responsabilidad un valor ético que le permita definir por ejemplo que: al que no funcione en una tarea, le puede asignar otra; pero al que solo le interesa salvar su vida, al que traiciona la travesía, al que no entiende que todos juntos pueden más y valen más que cada uno y que todos son importantes, al que deliberadamente le interesa el naufragio, el capitán habrá de retirarlo del barco, porque este barco no es para naufragar. Este barco fue bautizado, un hermoso día en el que estuvieron todos o casi todos, en un evento público, y le pusieron por nombre: “Esperanza”. Este barco, no estará dispuesto a perderse ya que muchos esperan, que en sus diferentes escalas venga con lo mejor del mundo: el arte, la cultura, la honorabilidad y el deseo de trabajar y con ello, servir a los demás. Los marinos saben que los pueblos agradecerán sus esfuerzos y en ello, no hay dobleces.

De todos depende que las personas de cada lugar que visita el barquito, tengan, en todos los órdenes, buenas nuevas y enseñarles a aprovecharlas, de lo contrario, puede ser que el barquito nada más pase a despedirse, con la palma de la mano abierta, oscilando a la derecha e izquierda, sin rumbo, mientras lloramos un adiós que quizá sea para siempre.

lunes, 10 de agosto de 2009

La belleza 8-08 2009 Tlahuac

David Navarro


La belleza


Enemigo de la guerra y su reverso, la medalla,

no propuse otra batalla que librar al corazón,
de ponerse cuerpo a tierra,
bajo el paso de una historia,
que iba a alzar hasta la gloria, el poder de la razón.


Y ahora que ya no hay trincheras,
el combate es la escalera,
y el que trepe a lo más alto,
pondrá a salvo su cabeza,
aunque se hunda en el asfalto,
la belleza...

Míralos, como reptiles, al acecho de la presa,
negociando en cada mesa ideologías de ocasión;
siguen todos los raíles, que conduzcan a la cumbre,
locos porque nos deslumbre su parásita ambición.
Antes iban de profetasy ahora el éxito es su meta;

mercaderes, traficantes,más que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante,
la belleza...

Y me hablaron de futuros, fraternales, solidarios,
donde todo lo falsarioacabaría en el pilón.
Y ahora que no quedan muros,

ya no somos tan iguales, tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!

Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada,
que consiste en la certeza,de encontrar en tu mirada,
la belleza.


Luis Eduardo Auté


Lo volvería a hacer: Diego. “En relación con sus participaciones en los videoescándalos contra AMLO”. (Universal 8 de mayo de 2009)

Carstens confirma la recesión en México. La economía cayó 7% en el primer trimestre. (Universal 8 de mayo)

OCDE prevé fuerte caída de economía mexicana, ajustó su expectativa a -8%. Violencia en México sin par en el mundo. (Universal 25 de junio)

En el primer semestre de 2009 las muertes por el narco aumentaron 67%, respecto del mismo periodo de 2008. Estados registran fuerte baja en ingresos. (Universal 30 de junio)

Descalifican casi 50 expertos al gobierno de Felipe Calderón. Lo reprueban en prácticamente todos los rubros de su gestión. En sólo un año el desempleo aumentó 46% según el INEGI. SEDENA está a la cabeza en quejas por violación a derechos: CND. La gobernabilidad se desploma: Banco Mundial. La evaluación del Banco Mundial, pone a México en jaque entre otras 211 naciones. (Reforma 30 de junio)

Sobrevive la mitad de los mexicanos con 1900 pesos al mes. Sin acceso a la seguridad social el 65 por ciento de los trabajadores. Se dispara la miseria y la desigualdad de 2006 a 2009. (Jornada 19 julio 2009)


Apuesta nueva ALDF a reactivar la economía. Dependen pobres de apoyos y remesas. Crece dependencia de comida foránea. Importa México 80% del arroz que consume. (Reforma 21 de julio)

Todos estos, son encabezados de diferentes periódicos entre los que se encuentran “Reforma, Universal y la Jornada” las cifras y las notas, son emitidas por diferentes instancias gubernamentales nacionales y por organismos internacionales.

Es la narración del diario acontecer de nuestros dramas: político, económico, social, cultural, ecológico, etcétera,en términos nacionales. Estas espantosas cifras de la desigualdad y el avance de la pobreza, sólo se hicieron públicas después de la elección del 2 de julio.

México es un país que iniio su existencia institucional, apenas 200 años atrás, después ha tenido todos los obstáculos necesarios para no terminar de crecer. En el tiempo del mundo; en el tiempo de la historia de la humanidad; en el tiempo de la historia de los estados nacionales y de las democracias, este es un tiempo pequeño. Sin embargo, parece que de repente el país está en las mejores condiciones para su desaparición. Incluso hay sociólogos, politólogos y especialistas en las tareas o temas públicos que han definido a nuestro país como un estado fallido.

Y como no pensarlo, si a todas las notas periodísticas que comentamos en el primer párrafo, falta agregarle las que se refieren a las grandes cantidades de armas y de dinero con lo que se pagan los enormes ejércitos de pobres que se unen al narco y a los que no los gobierna la ley de este país, sino la ley del tráfico de drogas y de armas, la ley del dinero y del poder de matar a partir de un estado que genera impunidad incluso porque sus corporaciones policiacas se encuentran más que infiltradas, infestadas de delincuentes verdaderamente organizados.

Mientras se desarrolla este documento, emergió una nota acerca de que los 171 mil millones de pesos que el PROCAMPO ha ejercido, benefician con 80% de sus aportes económicos, a 20% de los productores del campo, que son además los mayores productores del país y entre los que se encuentran burgueses entre los burgueses y narcos destacados; mientras los dos millones de campesinos reciben apenas el 20 % de los apoyos económicos restantes.

Todo esto pasa en nuestro país mientras nuestro partido y su cúpula debaten como siempre, y uno de sus debates es si expulsan o no al mejor líder de izquierda de este país, a un compañero que ha pregonado con el ejemplo en muchos de los órdenes elementales que componen la vida pública y mientras el presidente del partido al cual de manera cínica impuso el tribunal, se encuentra temeroso, ya que si deja ese cargo político, no tendrá empleo, a menos que el gobierno federal le brinde asilo en alguna embajada.

Todo este entramado, explica en alguna medida el porque la gente no quiere votar o no le interesa; y también nos hace entender porque perdió votos el PAN; nos explica que al menos la mitad de la población, esa que vive con 1900 pesos al mes, asume que el PRD y sus pleitos internos no le sirven absolutamente para nada; por eso, aunque el PRI tuvo la misma cantidad de votos que en procesos pasados, es el gran ganador en la elección del 2009 y el PAN y el PRD son la gran desilusión en este proceso.

Es este el marco en el que nos encontramos actualmente en el país, y como decía Aristóteles: “La única verdad, es la realidad” y es esta.

El PRD

Tenemos los mejores programas de gobierno y a pesar de la naturaleza de los procesos de oposición y de resistencia al cambio, somos eficientes en muchos casos, además, ni siquiera es esto lo que cuestionan más los electores, sino toda la incongruencia con la que vivimos, hoy por hoy, cargamos en nuestra espalda con los videos, los viajes a las vegas, las ligas y el dinero que vimos en portafolios, las bolsas de miles de pesos, las ostentosas camionetas estacionadas en doble fila, porque va a subir o a bajar mi jefecito, los spas de las esposas de los dirigentes, que son diputadas solo por que son esposas, amantes o familiares de los dirigentes, o las cajuelas de los autos llenas de billetes. El PRD no podía caer en esto, pero calló y reitero lo que mencionaba Aristóteles. “la única verdad es la realidad”.

No son nuevos los momentos post-electorales, ya de elecciones internas, ya de elecciones constitucionales en los que el PRD mantiene su eterno estado de conflicto.

Ha habido momentos, en los que incluso, después de que los actores principales de algún tipo de problema, lograban superarlo; participantes secundarios o incluso externos, se afanaron en mantener un ridículo conflicto que ya no existía.

Hace algunos años, éramos lo que nosotros mismos llamábamos, un partido del 10% y de pocos diputados ganados por distrito; es decir, éramos un partido plurinominal, que sólo era participe de la repartición proporcional de diputados federales o locales.

Puedo decir francamente, que o no sabíamos hacer análisis, o no creíamos en la sociedad, o no creíamos en nosotros mismos o sufríamos el síndrome de la resignación. Casi todos los recursos que interponíamos ante las instancias electorales, documentos que a veces eran verdaderos relatos de la apología de nuestras certeras victorias o nuestras fraudulentas derrotas; documentos de queja, de inconformidad o de cómo se llamaran, que eran rechazados de plano, mientras se reían de nosotros porque no sabíamos conducirnos jurídicamente para hacer valer nuestros derechos, nuestras razones o nuestros votos. Ahora, muchos años después, hemos conocido el interior de los procesos, los esquemas y los entretelones de los sistemas y nos convertimos en expertos, situación que nos permite derrotar en los tribunales a nuestros propios compañeros, aunque ellos nos hubiesen ganado la batalla correspondiente

Hemos sido tan ridículos que incluso había candidatos que afanosamente se enlistaban entre los candidatos plurinominales a pesar de que ya estaban compitiendo por algún distrito. Y es que habían crecido con la conseja popular, que establece que “más seguro, más marrao”. El caso más cómico lo representa la elección de 1997 cuando teniendo como candidato al ingeniero Cárdenas a la jefatura de gobierno del DF, los dirigentes de todas las corrientes políticas de nuestro partido en el Distrito Federal, (salvo raras excepciones) temerosos de no ganar una representación por distrito, se anotaron en la lista de representación proporcional (como pensaban perder, dejaron en los distritos a lo que entonces llamaron la tropa) y oh sorpresa, ganamos los distritos y no quedó ningún candidato de la lista de representación proporcional. Acto seguido constituimos la bancada de lo que popularmente se conoció como los diputados cebra, porque eran unos burros que se habían rayado. Después, las cosas cambiaron y ahora todos querían estar en un distrito y por si acaso, también en la lista de representación proporcional. Sólo por si acaso.

Después del fraude electoral de 1988, de la caída del sistema y de sus funestas consecuencias, en un artículo periodístico publicado en La Jornada, Roger Bartra escribió: “En México los votos no se cuentan, se discuten”. Durante muchos años, en varios municipios, distritos o estados de nuestro país, sucedió lo que llamaban la segunda vuelta de las elecciones: la sociedad con sus candidatos a la cabeza, se organizaba; cerraban calles, edificios públicos, generaban caos, se discutían los votos y con ellos, los acomodos que a veces no eran más que una negociación oscura, que tenía como resultado resarcir las pretensiones de espacios administrativos de quienes se sentían “violentados en sus derechos”. Ejemplos de ello, fueron las gubernaturas de San Luís Potosí y Michoacán. Y si esto podía suceder fuera del PRD; por qué no importarlo.

Desde su nacimiento y hasta la fecha, nuestro partido ha vivido así, en un eterno conflicto. Cada vez que hay elecciones internas o cuando estas se mezclan con nombramientos o designaciones llevadas a cabo por nuestros órganos directivos, terminamos en conflicto, y cuando a alguien se le ocurrió que ya no podían ser nuestras propias autoridades internas, es decir, nuestros propios compañeros los que podían resolver nuestros conflictos, entonces invitamos a los medios de comunicación y a los tribunales electorales externos. Y ahora como lo demuestra Iztapalapa y aunque gracias a su propio desprestigio, ya tampoco son los tribunales externos quienes tienen la última palabra. Ahora qué sigue.

Así lo demuestran casos como el de FECAL en 2006, como el de Chucho Ortega para la Presidencia Nacional del PRD, o como el de la grosera, absurda, deforme, infame e irracional intromisión del Tribunal Federal en Iztapalapa, en el reciente proceso constitucional local.

Como bien decía Carlos Salinas de Gortari cuando lo criticábamos por tratar de destruir al PRD, después de las elecciones de 1988 y las de 1991 (en las que no ganamos ningún distrito, porque nos dedicábamos a ganar discusiones y a llenar las plazas): “yo no necesito destruir al PRD, no soy su enemigo; ellos se destruyen solos, ellos son su propio enemigo”.

Augusto Monterroso ha de ser recordado en estos días por la más mínima narración que en lengua española se había escrito hasta el año 2005, una narración que se actualiza el domingo 5 de julio, una narración que se ha convertido, no en una frase célebre, pero si, en una frase adecuada, de la cual además, parece que no podremos desprendernos: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. La reinstalación del PRI en todos los órdenes, es decir, en los municipios, los estados, los distritos federales y en 5 de las seis gubernaturas en disputa, establecerá un paradigma que poco a poco irá tomando forma. Nuestro país está dividido en términos electorales a nivel federal en tres tercios, el del PAN, el del PRI y el de los demás.

La renuncia de Germán Martínez (quien será embajador en “la Conchinchina”) a la Presidencia Nacional del PAN, y el hecho de que Jesús Ortega se mantenga en su espacio, como si no hubiera pasado nada, define exactamente nuestro nivel de entendimiento de la realidad y nuestro problema en general. Confieso que hasta el día lunes 6 de julio del 2009, el estridente presidente del PAN, me parecía un hombre disparatado y aberrante, un tanto irresponsable y a veces demasiado tosco; pero el martes 7, el señor Martínez hizo un discurso para su renuncia que yo hubiese querido escuchar aunque sea en una sola de sus partes (y es más, aunque no hubiera renunciado), en nuestro presidente nacional del PRD, es decir, en Chucho Ortega.

En el Estado de México pasamos de 21 Diputados a sólo uno, perdimos Chalco, Nezahualcoyotl, Ecatepec, Tultitlán, Chimalhuacán y cuando despertamos, nuestro Presidente Nacional todavía está allí (nótese que no dije estaba, sino está, con acento en tá). Parece que le cuesta trabajo procesar nuestra derrota, la de todos los de izquierda, la de todos los del PRD; pero parece no querer enterarse de que le pasó encima una aplanadora y que él es, -como dijo el presidente renunciante del PAN- responsable de todos los resultados, para eso es el presidente.

Nosotros necesitamos regresar a la sociedad y no verla como decía Paulo Freire, como una sociedad bancaria en la que depositamos nuestras dádivas, no, nosotros requerimos involucrarnos de verdad y convivir el mayor tiempo posible con una sociedad a la que sin ser paternalistas hemos olvidado, esa sociedad, sus jóvenes se han relacionado ya con elementos como la delincuencia organizada, el narcomenudeo, la violencia doméstica y la pobreza así como la desigualdad. Tenemos que regresar a la sociedad, establecer con ella, en ella y para ella, proyectos productivos, representaciones directas y que traduzcan sus esfuerzos en relaciones y definiciones vinculatorias, establecer como regla la revocación del mandato y tal vez con esto la reelección de los representantes populares y los gobernantes por un periodo inmediato.

Requerimos instalar en nuestras agendas la amabilidad y la firmeza para tratar temas tan importantes como el de la delincuencia, la basura, la contaminación, el agua, los recursos energéticos, los impuestos, los servicios, el desempleo, etcétera.

Quizá requeriríamos que nuestro partido extienda su vida orgánica otra vez a los comités de base por sección. Hemos apostado más al clientelismo y al corporativismo en sus diferentes modalidades que a la organización real, de la sociedad a la que decimos gobernar. Pero nadie gobierna a nadie de modo democrático, mientras no se establecen relaciones conscientes y de corresponsabilidad entre las partes. Esto ya no los había enseñado Rousseau en su texto del Contrato Social. Cuando esto no se establece, cuando no educamos, cuando no concientizamos, cuando no brindamos elementos para la transformación, es muy sencillo que si alguien ofrece despensas y otro ente político ofrece más despensas el voto se convierta en un elemento plenamente volátil, y directamente proporcional al tamaño o al valor de las despensas; porque ni conciencia ni educación se ven involucradas en los procesos de dádivas que el PRD ha generado en las útiles y manipulables sociedades pauperizadas.

Entonces proponemos una comisión que organice elementos de comunicación, cultura y formación política, para lo cual debemos cooperar económicamente desde el más humilde de nuestros militantes, hasta los Jefes Delegacionales, los diputados y aun los integrantes del gobierno central

Nosotros soñamos con un partido que como decía Lenin sea la mejor de las formas en las que la sociedad pueda organizarse, un ente al que se le pueda tener confianza, por su congruencia y respeto por sus hechos. No queremos un partido donde alguien se lleve dinero ni en portafolios, ni en ligas, ni en bolsitas del super, ni en cajuelas de los automóviles. Si no atendemos estos compromisos, no podremos reinstalarnos como el referente que requiere la sociedad para su más amplio y mejor desarrollo, no tenemos tiempo, y no debemos perder el que queda. Establezcámonos como decía el compañero Salvador Allende, como militantes que cumplen una tarea; pongamos en el desarrollo del trabajo que nos ha tocado desarrollar, lo mejor de nuestros principios, lo mejor de nuestras formaciones académicas culturales y políticas; todos los que coincidimos en los esfuerzos orgánicos de la UNyR debemos ayudar pues a que el PRD sea, mientras viva, lo que sus siglas indican, el Partido de la Revolución Democrática.

domingo, 11 de enero de 2009

Los agujeros negros

¿Qué es un agujero negro? Para entender lo que es un agujero negro empecemos por una estrella como el Sol. El Sol tiene un diámetro de 1.390.000 kilómetros y una masa 330.000 veces superior a la de la Tierra. Teniendo en cuenta esa masa y la distancia de la superficie al centro se demuestra que cualquier objeto colocado sobre la superficie del Sol estaría sometido a una atracción gravitatoria 28 veces superior a la gravedad terrestre en la superficie.Una estrella corriente conserva su tamaño normal gracias al equilibrio entre una altísima temperatura central, que tiende a expandir la sustancia estelar, y la gigantesca atracción gravitatoria, que tiende a contraerla y estrujarla.Si en un momento dado la temperatura interna desciende, la gravitación se hará dueña de la situación. La estrella comienza a contraerse y a lo largo de ese proceso la estructura atómica del interior se desintegra. En lugar de átomos habrá ahora electrones, protones y neutrones sueltos. La estrella sigue contrayéndose hasta el momento en que la repulsión mutua de los electrones contrarresta cualquier contracción ulterior.La estrella es ahora una «enana blanca». Si una estrella como el Sol sufriera este colapso que conduce al estado de enana blanca, toda su masa quedaría reducida a una esfera de unos 16.000 kilómetros de diámetro, y su gravedad superficial (con la misma masa pero a una distancia mucho menor del centro) sería 210.000 veces superior a la de la Tierra.En determinadas condiciones la atracción gravitatoria se hace demasiado fuerte para ser contrarrestada por la repulsión electrónica. La estrella se contrae de nuevo, obligando a los electrones y protones a combinarse para formar neutrones y forzando también a estos últimos a apelotonarse en estrecho contacto. La estructura neutrónica contrarresta entonces cualquier ulterior contracción y lo que tenemos es una «estrella de neutrones», que podría albergar toda la masa de nuestro sol en una esfera de sólo 16 kilómetros de diámetro. La gravedad superficial sería 210.000.000.000 veces superior a la que tenemos en la Tierra.En ciertas condiciones, la gravitación puede superar incluso la resistencia de la estructura neutrónica. En ese caso ya no hay nada que pueda oponerse al colapso. La estrella puede contraerse hasta un volumen cero y la gravedad superficial aumentar hacia el infinito.Según la teoría de la relatividad, la luz emitida por una estrella pierde algo de su energía al avanzar contra el campo gravitatorio de la estrella. Cuanto más intenso es el campo, tanto mayor es la pérdida de energía, lo cual ha sido comprobado experimentalmente en el espacio y en el laboratorio.La luz emitida por una estrella ordinaria como el Sol pierde muy poca energía. La emitida por una enana blanca, algo más; y la emitida por una estrella de neutrones aún más. A lo largo del proceso de colapso de la estrella de neutrones llega un momento en que la luz que emana de la superficie pierde toda su energía y no puede escapar.Un objeto sometido a una compresión mayor que la de las estrellas de neutrones tendría un campo gravitatorio tan intenso, que cualquier cosa que se aproximara a él quedaría atrapada y no podría volver a salir. Es como si el objeto atrapado hubiera caído en un agujero infinitamente hondo y no cesase nunca de caer. Y como ni siquiera la luz puede escapar, el objeto comprimido será negro. Literalmente, un «agujero negro».Hoy día los astrónomos están buscando pruebas de la existencia de agujeros negros en distintos lugares del universo.